El hijo de Isabel Pantoja regresa al programa de Telecinco para confirmar su reconciliación telefónica con la tonadillera y presentar su nuevo proyecto musical. El DJ se muestra muy crítico con Irene Rosales y confiesa su deseo de casarse con su actual pareja, a pesar de no poder tener más hijos.
Kiko Rivera ha vuelto a sentarse en el plató de ‘De Viernes’ protagonizando una intervención marcada por un cambio radical de actitud respecto a sus anteriores apariciones. En una entrevista extensa y personal, el músico no solo ha detallado el estado actual de la relación con su familia, sino que ha desvelado los pormenores de su nueva vida junto a Lola, la mujer que, según sus propias palabras, le ha dado el empuje necesario para cambiar su rumbo.
La reconciliación con Isabel Pantoja: «Hablamos cada día»
Uno de los puntos más esperados de la noche fue el relato del acercamiento con su madre tras años de distanciamiento. Kiko Rivera confirmó que la reconciliación se produjo por vía telefónica y que, actualmente, mantienen un contacto diario. «Estoy viviendo con mi madre cosas que hacía muchísimo tiempo que no vivía; la que está detrás del teléfono es ella», explicó emocionado, destacando que la artista ya ha hablado con sus nietos.
A pesar de que residen en lugares distintos —ella en Canarias— y aún no se han fundido en el esperado abrazo, el DJ asegura que el perdón ha sido mutuo. «Yo me he equivocado, he dicho cosas que aún me pesan, pero una madre es lo más importante que tiene una persona», confesó tras admitir que fue él quien dio el primer paso alentado por su pareja. Respecto a la salud de la cantante, Kiko restó gravedad a las especulaciones: «Tiene lo que puede tener cualquier persona a su edad, cerca de los setenta años, pero no todo es como se cuenta».
Cantora y la gestión de la deuda
Rivera aprovechó su intervención para aclarar los rumores sobre la venta de la emblemática finca familiar. El DJ fue tajante al explicar la diferencia entre la titularidad y las cargas financieras: «Se ha comprado la deuda, pero Cantora no se ha vendido».
Aunque reconoció haber recibido numerosas ofertas en los últimos seis años y haberse reunido con interesados, aseguró que nunca ha querido dar el paso definitivo de vender su parte para no romper definitivamente el vínculo con su madre y por respeto al recuerdo de su padre, Paquirri.
Un nuevo amor: Lola, su «persona favorita»
El protagonista de la noche no escatimó en elogios hacia su actual pareja, Lola, a quien conoció a través de las redes sociales. Kiko Rivera describió una conexión «brutal» que va más allá de lo sentimental, involucrándose ella incluso en la creación de sus últimas canciones, como ‘No hay paz sin ti’.
«Como yo me siento ahora, no me he sentido antes. Me mola que flipas y me cae muy bien», afirmó. Entre las revelaciones más íntimas, Kiko compartió detalles de su primer encuentro en Jerez y cómo sus tres hijos —Francisco y las dos niñas— «aman» a Lola. No obstante, el DJ reveló un impedimento físico para ampliar la familia: «Estoy operado y no puedo darle hijos. Que aun así me siga eligiendo es la muestra de cariño más grande que existe». Pese a ello, confirmó sus planes de futuro: «Algún día nos casaremos».
El distanciamiento con Isa Pantoja
En cuanto a su hermana, la situación parece más estancada. Kiko Rivera confesó haberle escrito en varias ocasiones sin obtener respuesta, algo que atribuye a que ella «necesita su tiempo». El DJ expresó su deseo de propiciar un encuentro privado para pedir disculpas por el daño causado con sus actuaciones pasadas y facilitar que Isabel Pantoja recupere la unidad familiar completa. «El orgullo hay que tragárselo», sentenció.


















