El bloqueo político en Extremadura parece llegar a su fin. El consejero de Presidencia en funciones, Abel Bautista, ha confirmado este jueves en la Asamblea regional que el Partido Popular y Vox han alcanzado la sintonía necesaria para formar gobierno y agotar los próximos cuatro años de legislatura.
Este anuncio se ha producido durante la convalidación de un decreto-ley, pactado por ambas formaciones, diseñado para flexibilizar las funciones del actual Ejecutivo en funciones mientras se termina de cerrar el traspaso de poderes.
Adiós a las urnas y nuevas reglas de transición
Bautista ha descartado tajantemente una repetición electoral, defendiendo que Extremadura seguirá la senda de crecimiento iniciada con «políticas responsables». El decreto aprobado hoy modifica la Ley de 2015 para permitir que un gobierno en funciones pueda:
- Firmar convenios y tramitar expedientes administrativos urgentes.
- Gestionar fondos públicos y procesos selectivos de personal ya comprometidos.
- Asegurar el flujo de fondos finalistas para evitar la parálisis de la región.
Tensión en el bloque de la derecha
A pesar del anuncio de acuerdo, el debate ha dejado ver las cicatrices de la negociación. El portavoz de Vox, Ángel Pelayo Gordillo, ha lanzado varias advertencias al PP:
- Firmeza ante «agravios»: Ha recordado que Vox subió de 5 a 11 diputados y que, si hay nueva presidenta, será porque su partido «quiere».
- Próximos pasos: Ha anunciado que en el próximo pleno se detallará «negro sobre blanco» el quién, cómo y cuándo del nuevo Ejecutivo.
- Mensaje a la oposición: Ha afirmado con dureza que espera ver a «los comunistas echando espuma por la boca» cuando Vox entre en el Gobierno.
Por su parte, el PP ha pedido «seriedad» a sus socios, subrayando que los extremeños buscan acuerdos basados en los resultados electorales y no «provocaciones».
La oposición denuncia un «circo» político
La izquierda ha sido muy crítica con el retraso en la formación de gobierno tras tres meses y medio de parálisis desde las elecciones de diciembre:
- PSOE: José María Vergeles ha reprochado la interinidad prolongada de la región. Los socialistas se han abstenido en la votación del decreto.
- Unidas por Extremadura: Irene de Miguel ha calificado la negociación de «circo» y ha acusado al PP y Vox de recibir órdenes directamente desde Madrid. Su grupo se ausentó de la votación al considerar que la norma roza la ilegalidad.
















