En un intento por recuperar el pulso político y el protagonismo perdido, la dirección de Podemos ha comenzado a alimentar la idea de un tándem electoral con el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, de cara a las próximas elecciones generales. La estrategia, impulsada directamente por Irene Montero y alentada por Pablo Iglesias, surge como respuesta a los recientes reveses en las urnas y a la pérdida de representación en territorios clave.
Un movimiento estratégico en un momento crítico
La propuesta cobró fuerza tras una charla conjunta en Barcelona entre Montero y Rufián, donde ambos defendieron la necesidad de que sus formaciones sean el «motor de confluencias» a la izquierda del PSOE. Este acercamiento se produce en un contexto de debilidad para los morados, tras quedar fuera de los parlamentos de Aragón y Castilla y León en las últimas autonómicas.
- La oferta de Montero: La eurodiputada ha insistido en su voluntad de «hacer equipo» con Rufián, abogando por negociar con «discreción y respeto».
- El aval de Iglesias: El exlíder de Podemos fue quien acuñó formalmente el término «tándem» para describir esta posible alianza, buscando inyectar vigor a una izquierda alternativa fragmentada.
El «portazo» de ERC y la frialdad de Sumar
Pese al entusiasmo de la cúpula morada, la iniciativa ha nacido con escaso apoyo externo. Desde ERC, la dirección ha vuelto a marcar distancias con las pretensiones de su portavoz parlamentario, cerrando la puerta a una fórmula que diluya sus siglas en una candidatura estatal.
Por su parte, el resto del espectro progresista ha reaccionado con cautela o indiferencia:
- Yolanda Díaz (Sumar): Se ha limitado a dar la bienvenida a cualquier iniciativa que «movilice al electorado progresista», sin entrar en detalles.
- Antonio Maíllo (IU): Ha ignorado la propuesta, centrando su discurso en la coalición Por Andalucía, la cual considera el modelo de «confluencia real».
El horizonte de 2027: ¿Unidad o refundación?
La maniobra de Podemos llega mientras se digiere el incómodo pacto con IU y Sumar para las elecciones andaluzas, un acuerdo que rompió el veto que los morados mantenían sobre el espacio de Yolanda Díaz desde finales de 2023.
Mientras Podemos intenta marcar el paso con la «vía Rufián», Sumar continúa con su proceso de refundación. La coalición de gobierno ha invitado formalmente a los morados a un acto en Sevilla el próximo 19 de abril, dejando claro que la verdadera batalla por el liderazgo de la izquierda sigue abierta y que el encaje de las piezas para las generales de 2027 está lejos de definirse.




















