El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha vuelto a marcar distancias con la dirección nacional de su partido. En una entrevista publicada este lunes en el diario ABC, el líder regional ha calificado la situación actual del Ejecutivo central como un «estado vegetativo», asegurando que, aunque Pedro Sánchez ocupa las instituciones, el Gobierno tiene «muchas dificultades para sacar adelante las cosas».
Críticas a la parálisis política
García-Page ha denunciado un «cerrojazo absoluto» en la actividad política de España, señalando específicamente el bloqueo de los Presupuestos Generales del Estado y de la labor legislativa en su conjunto. Para el barón socialista, el exceso de poder de los partidos minoritarios ha llevado al país a un punto de parálisis institucional preocupante.
Sobre las informaciones judiciales que afectan al entorno del PSOE, Page ha sido tajante:
- Financiación: Niega una financiación irregular del partido, aunque sugiere que se han podido utilizar las finanzas para «blanquear» situaciones concretas.
- Gravedad: Califica los hechos conocidos recientemente como «atroces» e incluso «macarrónicos».
El regreso de Puigdemont y el Rey Emérito
El presidente manchego se ha mostrado convencido de que Carles Puigdemont regresará a España antes de las próximas elecciones generales. Según sus previsiones, la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la ley de amnistía —que espera para antes del verano— facilitará este escenario, el cual considera «muy fuerte» y difícil de digerir para muchos votantes socialistas.
En cuanto a la figura de Juan Carlos I, García-Page no ve inconvenientes en su regreso definitivo:
«Su dimensión personal es reprobable en muchos aspectos, pero ha sido un gran rey para España. Haga lo que haga, tiene que ser para ayudar a la Corona y a su hijo».
Incertidumbre sobre su candidatura en 2027
Finalmente, preguntado por su propio futuro político, García-Page ha evitado confirmar si encabezará la lista del PSOE en las autonómicas de 2027. Ha revelado que se encuentra en un «proceso personal y familiar de reflexión» y que la decisión final dependerá de cómo evolucione el convulso panorama político nacional en los próximos meses.




















