El diestro peruano y la hija de Francisco Rivera confirman su relación tras años de amistad, en un escenario marcado por la ruptura con sus anteriores parejas y una comunicación directa con sus familias.
El panorama social y taurino español cuenta con una nueva pareja de referencia: el torero Andrés Roca Rey y Tana Rivera. Lo que durante semanas fue un «secreto a voces» en la ciudad de Sevilla se ha oficializado a través de diversos medios de comunicación y tras la aparición de la joven en la Corrida de Primavera de Brihuega, en Guadalajara, para apoyar al diestro desde el tendido.
La confirmación definitiva llegó el pasado viernes 10 de abril en el programa Y ahora Sonsoles, reforzada posteriormente por el espacio D Corazón de Televisión Española, donde se aseguró que la relación es una realidad «al cien por cien». Aunque los protagonistas han evitado realizar declaraciones públicas directas, su presencia conjunta en el cumpleaños del empresario Marco Juncadella Hohenlohe ha dejado la primera imagen de ambos como pareja.
El origen de la historia: un mismo círculo de amigos
A pesar de la sorpresa inicial, el vínculo entre Roca Rey, de 29 años, y la nieta de la Duquesa de Alba no es nuevo. Ambos han formado parte del mismo grupo de amistades durante años. Sin embargo, para que surgiera el romance, ambos han tenido que cerrar etapas sentimentales previas de larga duración.
Tana Rivera mantenía una relación de casi un lustro con el empresario sevillano Manuel Vega. Por su parte, el matador peruano mantenía un noviazgo desde 2024 con la creadora de contenido mexicana Marina Díaz Torre, con quien comenzó a salir tras romper una relación de siete años con la sevillana Andrea Romero.
La situación presenta una arista compleja: Marina Díaz Torre y Tana Rivera compartían piso en Sevilla desde hace tres años. Según las informaciones trascendidas, la ex pareja del torero se encontraría «indignada y dolida», habiendo tomado la decisión de abandonar la vivienda común para mudarse con su hermana tras conocer la noticia de la ruptura y el nuevo vínculo de su hasta entonces amiga y compañera.
La llamada al orden: contacto con Fran Rivera y Manuel Vega
Dada la estrecha relación entre todos los implicados, Roca Rey y Rivera optaron por avisar personalmente a su entorno antes de que la noticia saltara a los medios. Según se ha detallado, Tana contactó con Marina y el diestro hizo lo propio con Manuel Vega.
Sin duda, el movimiento más significativo fue el que tuvo lugar el pasado Viernes Santo. Según las informaciones publicadas, Roca Rey realizó una llamada telefónica a Francisco Rivera para solicitarle formalmente permiso para salir con su hija. El padre de la joven y también matador de toros se ha pronunciado con cautela ante los medios: «La vida de un torero no es fácil», señaló el hijo de Paquirri, añadiendo que su único deseo es que su hija «sea feliz» y que respeta su decisión personal.
El temor de la pareja a la presión mediática retrasó la confirmación de una historia de amor que, debido a la relevancia de sus apellidos y la profesión de Roca Rey, ya se ha convertido en el tema principal de las tertulias de sociedad en España.

















