En el marco de su visita oficial a China, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha pronunciado este martes sobre la decisión del juez Juan Carlos Peinado de cerrar la instrucción y enviar a juicio a su esposa, Begoña Gómez. Con un tono contenido pero tajante, Sánchez ha manifestado su confianza en que «el tiempo pondrá a todo y a todos en su sitio».
Reacción desde el Gran Palacio del Pueblo
Tras su encuentro bilateral con el presidente chino, Xi Jinping, Sánchez compareció ante los medios en una rueda de prensa donde la situación judicial de su esposa acaparó el foco. Begoña Gómez, que acompaña al presidente en este viaje oficial y ha participado en el banquete de Estado, se enfrenta a una propuesta de juicio por cuatro delitos: tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación y apropiación indebida.
«Yo lo que le pido a la justicia es que haga justicia. Y como estoy convencido de que el tiempo va a poner a todo y a todos en su sitio, pues no tengo que decir nada más», sentenció el jefe del Ejecutivo.
Malestar en el Gobierno por las formas del juez
Aunque Sánchez evitó entrar en confrontación directa durante su intervención, el entorno de Moncloa y varios ministros no han ocultado su indignación. El foco de las críticas reside en dos puntos principales:
- Las referencias históricas: El auto del juez Peinado compara las conductas en «palacios presidenciales» con regímenes absolutistas, mencionando incluso el reinado de Fernando VII, algo que el Gobierno califica de impropio de una democracia.
- El «timing» judicial: Desde el Ejecutivo se señala que no es casualidad que el juez actúe coincidiendo con los viajes internacionales de Begoña Gómez, sugiriendo una intencionalidad política en los tiempos procesales.
Por su parte, el ministro de Justicia, Félix Bolaños, salió en defensa de Gómez asegurando que la instrucción ha sido «vergonzosa» y vaticinando que un tribunal superior revocará la resolución al considerar que no existen pruebas de delito.
Agenda inalterada en Pekín
Pese al terremoto judicial en España, el matrimonio ha mantenido su agenda oficial y personal en el gigante asiático con total normalidad. Tras las reuniones políticas, Sánchez compartió en redes sociales su satisfacción por una cena en el restaurante TRB Hutong, regentado por un chef español, calificando la experiencia de «inolvidable».
Este martes, la jornada concluirá con una cena oficial ofrecida por el primer ministro chino, Li Qiang, a la que también está prevista la asistencia de Begoña Gómez antes de emprender el regreso a España.



















