La política murciana acaba de dar un vuelco total que deja a Vox en una posición irrelevante y le da un respiro inesperado al Partido Popular. Aquí tienes el desglose de los puntos clave de esta ruptura:
El «Terremoto» en la Asamblea de Murcia
La salida de Virginia Martínez García (conocida por su sonada protesta acudiendo con un burka al pleno) para unirse a José Ángel Antelo en el Grupo Mixto no es solo una baja más; es un cambio radical en la aritmética de poder de la región.
1. El Nuevo Mapa del Poder
Con este movimiento, el tablero parlamentario se reconfigura de la siguiente manera:
- PP (López Miras): 21 diputados.
- Ex-Vox (Grupo Mixto): 2 diputados (Antelo y Martínez García).
- Mayoría Absoluta: 23 votos.
La consecuencia directa: El PP ya no necesita negociar con el grupo oficial de Vox. Sumando los apoyos de los dos diputados díscolos, López Miras alcanza la mayoría absoluta, dejando a la formación de Abascal sin su capacidad de presión («la llave») en las votaciones.
2. Las duras acusaciones de Virginia Martínez
La diputada no se ha ido en silencio. En su comunicado ha lanzado dardos directos contra la dirección nacional de Vox, describiendo lo que ella considera una deriva hacia la «política tradicional»:
- Nepotismo y Sobresueldos: Denuncia una cúpula que acumula cargos para cobrar más y coloca a familiares y amigos en puestos de responsabilidad.
- El «Ecosistema» de Financiación: Cuestiona el desvío de fondos hacia la Fundación Disenso, el centro de formación ISSEP y medios de comunicación afines, mientras los equipos provinciales trabajan solo con voluntarios por falta de recursos.
- Fuga de Talento: Acusa al partido de expulsar a las figuras con talento para evitar que hagan sombra a los líderes actuales.
3. El Contexto de Crisis
Esta dimisión se suma a una racha complicada para Vox, marcada por la inestabilidad regional y la caída de referentes internacionales como Orbán, lo que está afectando a la estrategia y las finanzas de la formación a nivel nacional.
En resumen: Lo que parecía una legislatura de dependencia absoluta de Vox para el PP se ha convertido, gracias a estas fracturas internas, en un escenario de «vía libre» para que López Miras gobierne sin ataduras.


















