En un movimiento político de alto voltaje, la candidata del PSOE a la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, arropada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reivindicado este domingo con «orgullo» el legado de todos los expresidentes socialistas de la autonomía. En un acto ante 2.000 simpatizantes en Gibraleón, Montero ha puesto fin a años de ostracismo de Manuel Chaves y José Antonio Griñán, señalándolos como figuras clave que «transformaron esta tierra».
Una rehabilitación política con los honores del partido
Tras años marcados por el proceso judicial del «caso ERE», el PSOE ha decidido integrar plenamente a sus antiguos referentes en la narrativa electoral del 17-M. Montero, que fue consejera en los gabinetes de ambos, defendió su gestión frente a quienes quieren «echar paletadas de tierra a la historia de Andalucía».
Esta rehabilitación se produce en un momento jurídico clave, después de que el Tribunal Constitucional anulara parcialmente sus condenas y a la espera de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) se pronuncie de forma definitiva. Para el socialismo andaluz, el regreso de Chaves y Griñán a la primera línea de los afectos del partido es un acto de «justicia y modernización».
«Rescatar» la sanidad del modelo Moreno
Con las encuestas situando a Juanma Moreno cerca de la mayoría absoluta y al PSOE en riesgo de tocar su suelo histórico, Sánchez y Montero han centrado su estrategia en el desgaste de los servicios públicos. El presidente del Gobierno lanzó una advertencia directa sobre el estilo del barón popular:
«Que no os den gato por liebre: se puede privatizar la sanidad con insultos, como Ayuso, o a la chita callando, como hace Moreno Bonilla».
Por su parte, Montero lanzó su promesa estrella para la legislatura: un plan de choque para «rescatar» el sistema sanitario que garantice citas en atención primaria en 24 horas y pruebas diagnósticas en un máximo de 30 días. «Vamos a devolverle a los andaluces la tranquilidad de que su salud no depende de su cuenta corriente», enfatizó la candidata.
Entre la campaña y la comisión del Senado
El optimismo del mitin en Huelva contrasta con la agenda inmediata de Montero en Madrid. Mañana lunes, la candidata deberá comparecer en la comisión de investigación del Senado para responder por las polémicas ayudas de la SEPI a Air Europa y Plus Ultra durante su etapa como ministra de Hacienda.
A pesar de este frente abierto y de las tensiones internas por la confección de las listas electorales en provincias como Cádiz, el PSOE andaluz intenta proyectar una imagen de unidad total. Con el apoyo explícito de Ferraz, los socialistas fían su remontada a la movilización de sus bastiones históricos —como Dos Hermanas— y a la defensa de un modelo «feminista, ecologista y progresista» que, según aseguran, solo ellos pueden garantizar frente al avance de la derecha.















