Los sindicatos médicos han exigido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que intervenga directamente en el conflicto por el estatuto médico y desbloquee la negociación con los facultativos. El Comité de Huelga considera que la ministra de Sanidad, Mónica García, “ha dejado de ser una interlocutora válida” tras meses de reuniones sin acuerdo.
En una carta dirigida a Sánchez, las organizaciones convocantes aseguran que el conflicto “ha alcanzado un punto decisivo” y que ya supera el ámbito del Ministerio de Sanidad. Según sostienen, la falta de avances, el desgaste político de la ministra y su decisión de optar a la Presidencia de la Comunidad de Madrid en 2027 evidencian la necesidad de una interlocución “sólida, estable y con verdadera capacidad de decisión”.
El Comité de Huelga está integrado por la Confederación Española de Sindicatos Médicos, el Sindicato Médico Andaluz, Metges de Catalunya, AMYTS, el Sindicato Médico de Euskadi y O’MEGA. Todos reclaman una negociación “seria” y “sin líneas rojas” para abordar las condiciones laborales de los médicos y la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud.
Los sindicatos critican que el borrador del estatuto marco haya sido negociado con sindicatos generalistas y sin una negociación real con el colectivo médico. También denuncian que, tras unas 26 reuniones con Sanidad, no se haya producido una rectificación sustancial en el texto.
La principal reivindicación de los convocantes es la elaboración de un estatuto propio para los médicos, una petición que Mónica García ha rechazado. Para los sindicatos, esa negativa mantiene vivo el conflicto y demuestra la falta de voluntad del Ministerio para alcanzar un acuerdo.
Esta semana comienza el tercer periodo de huelga médica del año. Las organizaciones ya han anunciado nuevas jornadas de paro entre el 18 y el 22 de mayo y entre el 15 y el 19 de junio, salvo que antes se abra una negociación efectiva.
Mónica García ha respondido acusando a los sindicatos de plantear exigencias “ilegales” que invaden competencias de otras administraciones y leyes. La ministra sostiene que Sanidad ha incorporado al borrador todas las mejoras que estaban dentro de sus competencias y que el resto corresponde a las comunidades autónomas.
El enfrentamiento mantiene abierto un conflicto sanitario de alcance nacional, con los médicos presionando para que Moncloa tome el control político de la negociación y el Ministerio defendiendo que ya ha llegado al límite de lo que puede incluir en la norma.















