Los resultados de la investigación, desarrollada en 11 países con el fármaco amivantamab, demuestran una respuesta excepcional en pacientes con tumores de cabeza y cuello resistentes a otros tratamientos
MADRID. Un ensayo clínico internacional realizado en 11 países ha alcanzado resultados calificados de «sin precedentes» al demostrar que una vacuna de triple acción contra el cáncer es capaz de eliminar tumores completos en pacientes. Según adelanta el diario británico The Guardian, esta inyección se administró a personas cuyo cáncer se había diseminado o reaparecido, o bien no había respondido a tratamientos previos tradicionales como la quimioterapia. Las conclusiones detalladas de este estudio científico se presentarán oficialmente en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) en Chicago, considerada la mayor conferencia mundial sobre cáncer.
En el ensayo clínico participaron un total de 102 pacientes diagnosticados con cáncer de cabeza y cuello, quienes recibieron el tratamiento por medio de una inyección. Los facultativos médicos encargados del seguimiento pudieron constatar que en 43 de estos pacientes los tumores se redujeron de forma significativa o desaparecieron por completo. En concreto, la reducción de la masa tumoral se observó en 28 personas, mientras que en otras 15 los tumores desaparecieron en su totalidad.
Kevin Harrington, catedrático de terapias biológicas contra el cáncer en el Instituto de Investigación del Cáncer de Londres (ICR), ha señalado a The Guardian que «se trata de respuestas excepcionalmente fuertes en pacientes cuya enfermedad se ha vuelto resistente tanto a la quimioterapia como a la inmunoterapia». El especialista ha subrayado la relevancia del hallazgo al precisar que «este grupo de pacientes tiene opciones de tratamiento extremadamente limitadas, por lo que observar este nivel de beneficio es realmente sorprendente».
Mecanismo de actuación y alcance del fármaco
Aunque la investigación se ha centrado inicialmente en el cáncer de cabeza y cuello —que se posiciona como el sexto más común en el mundo—, los investigadores responsables del ensayo indicaron que el medicamento ya había mostrado resultados similares en pacientes con cáncer de pulmón. El principio activo empleado es el Amivantamab, un fármaco desarrollado por la compañía farmacéutica Johnson & Johnson. En la actualidad, este compuesto se está evaluando en una decena de ensayos clínicos dirigidos al tratamiento de los cánceres de pulmón, colorrectal, cerebral y gástrico. Al respecto, Harrington ha sostenido que «este tratamiento tiene el potencial de beneficiar a miles de pacientes cada año».
La inyección de amivantamab analizada en este ensayo clínico internacional destaca por su capacidad para atacar las células tumorales desde tres ángulos simultáneos. Por un lado, el fármaco bloquea de manera efectiva la proteína EGFR, así como el MET, una vía biológica que las células cancerosas emplean con frecuencia para evadir los efectos de los tratamientos. Adicionalmente, el mecanismo del medicamento ayuda a activar el sistema inmunitario del propio paciente para que ataque de forma directa al tumor.
Su método de administración representa un cambio frente a otros procedimientos oncológicos, ya que no se realiza por vía intravenosa, sino mediante una inyección subcutánea que se administra cada tres semanas, lo que simplifica y agiliza el proceso.
En el contexto de España, el uso del amivantamab está aprobado y financiado por el Estado tras incorporarse a la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud desde finales del año 2025. No obstante, las indicaciones autorizadas por el Ministerio de Sanidad se limitan por ahora a su administración en combinación con otro fármaco, el lazertinib, para el tratamiento de personas adultas con cáncer de pulmón no microcítico (CPNM) avanzado, cuyas células cancerosas presentan cambios genéticos específicos en el gen del receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR).
Experiencia de los pacientes del ensayo
Uno de los pacientes que ha formado parte de este ensayo clínico internacional es Carl Walsh, de 56 años de edad, quien fue diagnosticado de un cáncer de lengua en mayo de 2024. Tras un año desde el diagnóstico, en julio de 2025, se incorporó al ensayo denominado OrigAMI-4 en el hospital Royal Marsden. Walsh ha explicado a The Guardian que inicialmente recibió sesiones de quimioterapia e inmunoterapia para tratar su enfermedad, pero «lamentablemente no tuvieron éxito», motivo por el cual le recomendaron su participación en el estudio del nuevo fármaco.
Walsh, que se encuentra actualmente en su decimoséptimo ciclo de tratamiento, se ha mostrado satisfecho con la evolución de su estado de salud, detallando que la hinchazón ha disminuido de forma significativa y el dolor ha mejorado de manera considerable. Asimismo, ha destacado la ausencia de los efectos secundarios que afectaban a su vida diaria durante la quimioterapia, lo que le ha permitido retomar una rutina normal en cuestión de meses. «Después de solo dos ciclos de tratamiento, mi dieta empezó a normalizarse y, a los seis meses, ya comía con normalidad», ha manifestado el paciente, concluyendo que ha recuperado el habla normal y desarrolla su actividad laboral sin inconvenientes.













