La Comunidad de Madrid ha ampliado el programa ‘Mi Primera Vivienda’ para facilitar el acceso a la compra de una casa a más perfiles de compradores. La principal novedad es el aumento de la edad máxima para acogerse a esta ayuda, que pasa de los 40 a los 50 años, en un contexto marcado por el encarecimiento de la vivienda, la dificultad para ahorrar y el retraso en la edad de acceso a la primera propiedad.
El objetivo de la medida es llegar no solo a los jóvenes, sino también a personas que, pese a tener ingresos estables, no han podido reunir el ahorro inicial necesario para comprar una vivienda. El programa permite acceder a una hipoteca con una financiación superior a la habitual gracias al aval público de la Comunidad de Madrid.
‘Mi Primera Vivienda’ se amplía hasta los 50 años
Hasta ahora, el programa estaba orientado principalmente a menores de 40 años. Con la nueva modificación, podrán acogerse también personas de hasta 50 años, lo que abre la puerta a compradores que habían quedado fuera de las ayudas pese a seguir teniendo dificultades para acceder al mercado inmobiliario.
La decisión responde a una realidad cada vez más frecuente: muchos ciudadanos retrasan la compra de su primera vivienda por la subida de precios y por la imposibilidad de reunir la entrada que exigen las entidades bancarias.
Financiación según la edad del comprador
El programa mantiene el apoyo más elevado para los compradores más jóvenes, pero introduce distintos porcentajes de financiación en función de la edad del solicitante.
| Edad del comprador | Financiación máxima |
|---|---|
| Menores de 40 años | Hasta el 100% |
| Entre 40 y 45 años | Hasta el 95% |
| Entre 45 y 50 años | Hasta el 90% |
De esta forma, los menores de 40 años podrán seguir accediendo a una financiación de hasta el 100% del valor de la vivienda, mientras que los nuevos tramos incorporados tendrán una cobertura menor, aunque superior a la que suele ofrecer el mercado hipotecario tradicional.
El aval público, clave para comprar sin tanta entrada
La principal barrera para comprar una vivienda sigue siendo el ahorro inicial. En condiciones normales, las entidades financieras suelen conceder hipotecas de hasta el 80% del valor del inmueble, lo que obliga al comprador a disponer del 20% restante, además de los gastos e impuestos asociados.
Con ‘Mi Primera Vivienda’, la Comunidad de Madrid avala parte de ese importe adicional para que los bancos puedan conceder préstamos más altos. En la práctica, esto permite que personas con capacidad de pago, pero sin suficiente ahorro previo, puedan acceder antes a la compra de una vivienda.
Sube el precio máximo de la vivienda
Otra de las novedades del programa es el aumento del precio máximo de la vivienda que puede acogerse a la ayuda. El límite pasa de 390.000 euros a 425.000 euros, sin incluir impuestos.
Este cambio busca adaptar el programa a la evolución del mercado inmobiliario madrileño, donde encontrar viviendas por debajo de determinados precios resulta cada vez más difícil en muchas zonas.
Requisitos para acceder a ‘Mi Primera Vivienda’
Aunque se amplía la edad y se eleva el precio máximo de la vivienda, el programa mantiene varias condiciones básicas. La vivienda debe estar situada en la Comunidad de Madrid, puede ser nueva o de segunda mano y debe destinarse a residencia habitual.
Además, el comprador deberá mantenerla como vivienda habitual durante al menos cinco años. Esta exigencia pretende garantizar que la ayuda se utilice para facilitar el acceso a una primera residencia y no para operaciones de inversión.
Una medida dentro del Plan de Choque de Vivienda
La ampliación de ‘Mi Primera Vivienda’ forma parte del Plan de Choque de Vivienda 2026/2027 impulsado por el Gobierno regional. Este plan incluye distintas medidas destinadas a aumentar la oferta residencial y facilitar el acceso a la compra.
Entre las iniciativas previstas figuran la construcción de hasta 18.000 viviendas en cuatro años, cambios normativos para permitir más edificabilidad en suelos ya urbanizados y la simplificación de trámites para acelerar nuevos desarrollos.
Una ayuda para quienes tienen ingresos, pero no ahorro suficiente
La ampliación del programa hasta los 50 años responde a una situación cada vez más extendida: personas con estabilidad laboral y capacidad para pagar una hipoteca, pero sin el ahorro necesario para afrontar la entrada de una vivienda.
Con esta medida, la Comunidad de Madrid busca reducir esa barrera inicial y adaptar las ayudas públicas a un mercado en el que la compra de la primera vivienda se retrasa cada vez más. Su impacto dependerá, no obstante, de la evolución de los precios, los tipos de interés y la disponibilidad real de viviendas dentro de los límites establecidos.















