El alirón del Barcelona tendrá que esperar, pero el escenario no puede ser más simbólico. La victoria del Real Madrid ante el Espanyol en Cornellà, con doblete de Vinícius Júnior, impidió que el conjunto azulgrana certificara matemáticamente el título este fin de semana. Sin embargo, el equipo de Hansi Flick llegará al próximo Clásico con la Liga en la mano.
Tras la jornada 34, el Barcelona lidera LaLiga EA Sports con 88 puntos, mientras que el Real Madrid se mantiene segundo con 77, a once puntos cuando restan cuatro partidos por disputarse. Esa ventaja permite al conjunto azulgrana proclamarse campeón si gana o empata ante el eterno rival en el Spotify Camp Nou.
El partido entre Barcelona y Real Madrid se jugará el domingo 10 de mayo a las 21:00 horas, correspondiente a la jornada 35 de LaLiga. Será una cita con aroma de final: el Barça tendrá dos resultados favorables para levantar el título ante su afición, mientras que el Madrid solo podrá aplazar el desenlace si consigue la victoria.
El equipo blanco evitó la imagen del pasillo, pero no podrá impedir que el Barcelona tenga la oportunidad de conquistar la Liga frente a su máximo rival y en casa. Un empate bastaría para que los azulgrana celebraran su 29.º campeonato liguero, un título que confirmaría el dominio del proyecto de Hansi Flick en el fútbol español.
En caso de derrota azulgrana en el Clásico, el Barcelona conservaría todavía ocho puntos de ventaja con nueve por jugarse, aunque el Real Madrid mantendría vivas sus opciones matemáticas. Aun así, el calendario seguiría ofreciendo margen al líder, que después visitará al Alavés, recibirá al Betis y cerrará la temporada ante el Valencia.
El Barça llega a este tramo final con una dinámica imponente. El equipo acumula una amplia ventaja en la clasificación y mantiene el reto de cerrar la temporada con una cifra histórica de puntos. Si ganara los cuatro partidos que le quedan, alcanzaría los 100 puntos, igualando los registros logrados por el Real Madrid de José Mourinho en la temporada 2011-12 y por el Barcelona de Tito Vilanova en la 2012-13.
Más allá de las cuentas, el Clásico del próximo domingo puede convertirse en una de las noches más recordadas de la historia reciente del club azulgrana. El Barcelona tiene ante sí la posibilidad de coronarse campeón de Liga ante el Real Madrid, en su estadio y con su afición como testigo.
Para el Madrid, el objetivo será resistir y retrasar una celebración que parece cuestión de tiempo. Para el Barça, será la oportunidad perfecta para transformar una temporada dominante en una imagen imborrable: levantar la Liga después de frenar al eterno rival.















