El juicio al exministro de Transportes, José Luis Ábalos, entra este lunes en su fase decisiva con la declaración del propio exdirigente socialista. Ábalos comparece ante el Tribunal Supremo para responder a las graves acusaciones de Víctor de Aldama sobre el cobro de comisiones ilegales (mordidas), que según el comisionista también sirvieron para financiar de forma irregular al PSOE.
El calendario inicial fijaba la declaración de Ábalos para el pasado miércoles, pero las maratonianas jornadas de la semana pasada —que llegaron a alcanzar las 14 horas de sesión— obligaron al tribunal a modificar los tiempos.
24 años de cárcel y el foco en los contratos sanitarios
El que fuera secretario de Organización del PSOE y mano derecha de Pedro Sánchez comparece en el banquillo mientras cumple prisión preventiva. Ábalos afronta una petición de 24 años de cárcel por presuntos amaños en contratos de mascarillas a cambio de pagos ilícitos.
Durante su declaración de hoy, el exministro deberá responder a varias cuestiones clave de la investigación:
- Contratos con Soluciones de Gestión: Si intervino directamente para adjudicar contratos millonarios de material sanitario a la empresa vinculada a la trama a través de entes dependientes de su ministerio.
- Ampliación exprés de material: El motivo por el cual Puertos del Estado dobló la compra de mascarillas en un intervalo de apenas 38 minutos.
- Uso de empresas públicas: Si influyó en la contratación de su expareja, Jéssica Rodríguez, y de Claudia Montes en tres empresas dependientes del Estado.
- Viviendas como contraprestación: El origen de los fondos para el pago del alquiler de un chalé en Cádiz y de un piso en Madrid donde residió su expareja.
La acusación de Aldama: Sánchez y Ábalos en la cúspide
La comparecencia de Ábalos se produce días después de la declaración de Víctor de Aldama, quien actuó como «testigo de cargo» tras decidir colaborar con la justicia. El empresario situó al presidente del Gobierno en el «escalafón 1» de la presunta red corrupta y a Ábalos en el número dos.
Aldama cifró entre 3,5 y 4 millones de euros las mordidas totales que presuntamente entregó al exministro y a su exasesor, Koldo García, además de pagos mensuales de 10.000 euros para gastos fijos. Asimismo, el comisionista acusó a la trama de canalizar dinero de constructoras y «cupos de petróleo» de Venezuela para financiar al PSOE y a la Internacional Socialista.
Primera declaración desde su ingreso en prisión
Esta será la primera vez que se escuche la versión de Ábalos desde que ingresó en prisión provisional. A lo largo de las sesiones anteriores, los investigadores de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil han ratificado el papel «fundamental» del exministro en la trama, aunque matizaron ante el tribunal que «el que paga manda», en referencia al liderazgo de Aldama.
Por su parte, Ábalos ha defendido en todo momento la legalidad de sus ingresos y el ejercicio de sus funciones durante su etapa al frente del Ministerio de Transportes.















