Alonso revela a la doncella que conoce su identidad como Mercedes de Carril en un capítulo marcado por el derrumbe de Adriano y las sospechas sobre la muerte de Ana
El palacio de ‘La Promesa’ se prepara para una jornada de revelaciones sísmicas este jueves, 14 de mayo. En el episodio 834 de la exitosa serie de época de La 1 de TVE, que se emitirá a las 18:35 horas, la trama dará un giro determinante cuando el marqués de Luján decida confrontar la realidad sobre el servicio. Tras haber analizado la situación de Vera, Alonso la mandará llamar para comunicarle una noticia que cambiará su estatus en la casa: conoce perfectamente quién es y su verdadera identidad como Mercedes de Carril, dejando a la joven en un absoluto estado de shock.
Máxima tensión entre el marqués y Lorenzo por Curro
La estabilidad en la zona noble se verá seriamente comprometida por el enfrentamiento abierto entre Alonso y Lorenzo. El marqués, decidido a proteger la reputación de Curro y convertirlo en protagonista de una crónica social, arremeterá contra el capitán por sus incesantes desprecios hacia el joven. La disputa subirá de tono hasta el punto de casi llegar a las manos, requiriendo la intervención de Leocadia. Sin embargo, la mediación no servirá para calmar los ánimos, ya que Alonso recriminará a Leocadia su falta de sensibilidad al proponer una boda precisamente en el lugar donde falleció la madre de Curro.
En paralelo, la llegada del periodista Aníbal Esparza alterará la rutina de los habitantes del palacio. Mientras se ultiman los preparativos para su entrevista, Ángela intentará mantener la compostura y presionará a Curro para que este acerque posturas y se reconcilie finalmente con Pía.
El drama de Adriano y las dudas sobre el pasado de Santos
En el ala del servicio y las dependencias privadas, el clima no es menos tenso. Adriano, lastrado por su ceguera y tras el incidente en el que casi sufre un percance con uno de sus hijos, se derrumbará definitivamente al considerarse una amenaza para la seguridad de los bebés. En este momento de vulnerabilidad, Martina acudirá en su auxilio con un abrazo reparador, una escena que será presenciada por Jacobo, quien decidirá no intervenir para no romper la intimidad del momento.
Por otro lado, la sombra del pasado planea sobre los Pellicer. Aunque Petra ha logrado convencer a Pía de que deje de intervenir en los asuntos de dicha familia alegando que el daño ya es irreparable, el conflicto interno persiste. Santos se muestra cada vez más huraño y carcomido por la culpa ante su padre. Este último, lejos de amilanarse ante la actitud de su hijo, manifestará abiertamente sus sospechas de que la muerte de Ana no fue el trágico accidente que todos creían, abriendo una nueva vía de investigación sobre lo ocurrido realmente.















