Un jurado popular ratifica la alevosía y el ensañamiento en el crimen de la anciana de 74 años. La Fiscalía eleva su petición y reclama la prisión permanente revisable.
PALMA DE MALLORCA – Un jurado de la Audiencia de Baleares ha declarado culpable por unanimidad a un hombre acusado de asesinar a golpes a su exsuegra, de 74 años, en el año 2024 en la Colònia de Sant Jordi (Mallorca). Tras la lectura del veredicto, que da por probadas las agravantes de alevosía, ensañamiento y género, la Fiscalía y la acusación particular han modificado su petición inicial para reclamar de forma conjunta la pena de prisión permanente revisable.
El tribunal popular alcanzó el veredicto tras permanecer incomunicado durante toda la jornada del jueves. El juicio había quedado visto para sentencia el miércoles tras la última declaración del acusado, quien durante la vista oral se limitó a asegurar que «no recordaba» haber cometido el crimen.
Una paliza mortal de hasta 20 minutos
Los miembros del jurado consideraron plenamente probado que el acusado actuó con una crueldad extrema y planificada. El veredicto dictamina que el agresor sabía perfectamente que la anciana iba a regresar sola a su domicilio, una vivienda apartada del núcleo urbano, lo que garantizaba que nadie pudiera auxiliarla. Aprovechando esa situación, la asaltó y la tiró al suelo de forma sorpresiva, anulando cualquier posibilidad de defensa.
El ensañamiento quedó corroborado por los informes forenses, que detallaron los múltiples golpes que sufrió la víctima. Los peritos constataron la ausencia total de lesiones de defensa en el cuerpo de la fallecida y determinaron que la paliza mortal se prolongó «entre 15 y 20 minutos», provocando un sufrimiento innecesario antes de su muerte.
Crimen machista «por sustitución» y sin atenuante por alcohol
El dictamen judicial otorga un papel central al móvil del asesinato. El jurado ha reconocido de forma unánime la agravante de género, al quedar demostrado que el procesado mató a la anciana con el único objetivo de «castigar» a su expareja a través del sufrimiento de su madre. Asimismo, se ratificó la extrema fragilidad y debilidad de la víctima, quien padecía múltiples problemas de salud conocidos por el agresor.
Por el contrario, el tribunal rechazó de forma categórica la atenuante por consumo de alcohol que intentaba alegar la defensa. El jurado determinó que no existe ninguna prueba médica que acredite dicha circunstancia y recordó que ninguno de los agentes de policía que intervinieron tras el crimen percibió que el hombre se encontrara bajo los efectos de sustancias embriagantes.
Visto para sentencia
Con el veredicto de culpabilidad sobre la mesa, la Fiscalía —que inicialmente solicitaba 20 años de cárcel y posteriormente los elevó a 25— se ha sumado a la acusación particular para exigir la prisión permanente revisable debido a la especial vulnerabilidad de la víctima por su edad y salud.
Además de la pena privativa de libertad, ambas acusaciones reclaman una indemnización de 300.000 euros para los herederos de la fallecida, una cantidad que la defensa del ya condenado ha solicitado rebajar. Tras la disolución del jurado por parte del magistrado-presidente, el caso ha quedado visto para la redacción de la sentencia definitiva.















