SEVILLA – La resaca electoral de los comicios andaluces del 17 de mayo ha activado los movimientos y análisis políticos en todas las formaciones. Tras la victoria del Partido Popular de Juan Manuel Moreno Bonilla con 53 escaños —a dos de la mayoría absoluta—, el tablero político andaluz busca encaje con Vox (15 escaños) como llave de gobierno, mientras la izquierda analiza sus resultados y redefine sus estrategias de cara a la sesión de investidura.
Vox marca terreno: «No vamos a pedir sillones»
El número uno de Vox por Sevilla, Javier Cortés, ha fijado la postura inicial de su formación para las próximas negociaciones. Cortés ha asegurado que su partido no va a centrar las exigencias en entrar al Ejecutivo de la Junta: “No vamos a pedir sillones, sino que la prioridad nacional sea una realidad”, ha manifestado, dejando claro que priorizarán el giro ideológico y político del nuevo gobierno antes que el reparto de carteras.
Por su parte, desde el Partido Popular andaluz impera la cautela. Su secretario general ha apuntado que “es pronto para decirle al PSOE que se abstenga”, enfriando la presión inmediata sobre los socialistas para facilitar la investidura de Moreno Bonilla.
El PSOE andaluz elogia la comunicación de Adelante Andalucía
En el seno del PSOE, que este domingo firmó el peor resultado de su historia en la comunidad con 28 diputados, continúan los mensajes de autocrítica. La candidata María Jesús Montero ha reconocido que las urnas reflejan la incapacidad de su formación para activar al electorado progresista y ha apuntado directamente a la estrategia de difusión.
“Creo que de Adelante Andalucía hay que aprender que son mucho más eficaces en la comunicación política”, ha admitido Montero, elogiando la campaña de la formación liderada por José Ignacio García, que se ha consolidado como la fuerza que más ha crecido en el bloque de la izquierda al pasar de 2 a 8 escaños. García, por su parte, ha sacado pecho de los resultados asegurando que su partido ha sido “la mejor herramienta para echar a la derecha”.
Por Andalucía niega «rotundamente» una abstención técnica
Los resultados de la izquierda tradicional alternativa han sido más modestos: la coalición Por Andalucía ha logrado mantener sus 5 asientos en el Parlamento.
Ante el debate surgido sobre si el bloque progresista debería facilitar la investidura del PP para evitar la entrada o influencia de la extrema derecha en San Telmo, el cabeza de lista de Por Andalucía, Antonio Maíllo, se ha mostrado tajante. Maíllo ha negado “rotundamente” que su formación vaya a abstenerse para evitar que los populares se vean obligados a negociar un acuerdo de gobernabilidad con Vox, abocando al PP a buscar los apoyos explícitos a su derecha.















