El Partido Popular gana en las ocho provincias y suma votos, pero cede escaños por el fuerte empuje de Adelante Andalucía. El PSOE firma su peor resultado histórico.
Málaga. — El mapa político de Andalucía se reconfigura tras las elecciones autonómicas celebradas este 17 de mayo. El Partido Popular, liderado por Juanma Moreno, ha logrado la victoria en las urnas pero no ha conseguido revalidar la mayoría absoluta de la que disfrutaba. Con 53 escaños (dos menos de los 55 necesarios para la gobernabilidad en solitario), Moreno se verá obligado a negociar con Vox para poder arrancar la nueva legislatura, abriendo un escenario de pactos obligatorios en el Parlamento andaluz.
El vuelco electoral se ha producido en una jornada marcada por una notable movilización: la participación alcanzó el 64,64%, lo que representa un incremento de 8,7 puntos respecto a las elecciones de 2022.
Las cifras del escrutinio: Más votos pero menos escaños
La paradoja de la noche electoral la protagonizó el propio Juanma Moreno. El PP tiñó de azul las ocho provincias andaluzas y sumó 146.000 votos más que en 2022, superando la barrera de los 1,7 millones de apoyos (41,6%). Sin embargo, el reparto de restos provinciales penalizó a los populares, que perdieron cinco escaños respecto a la anterior cita, dejándose actas en Málaga, Sevilla, Cádiz, Córdoba y Huelva.
Por bloques y formaciones, el Parlamento andaluz (109 diputados) queda distribuido de la siguiente manera:
| Formación Política | Escaños | Votos aproximados | Diferencia / Tendencia |
| Partido Popular (PP) | 53 | +1.700.000 (41,6%) | Gana en votos, pero pierde 5 escaños. |
| PSOE | 28 | ~950.000 (22,7%) | Pierde 2 escaños. Peor resultado histórico. |
| Vox | 15 | ~576.000 (13,8%) | Suma 1 escaño. Llave de gobierno. |
| Adelante Andalucía | 8 | ~400.000 | Sube 6 escaños. Gran sorpresa de la noche. |
| Por Andalucía | 5 | ~264.000 | Mantiene escaños, pero pierde 20.000 votos. |
Vox avisa: «No habrá abstención» y exigirá la ‘prioridad nacional’
Con 15 diputados, Vox se convierte en el actor indispensable para la investidura de Juanma Moreno. El candidato de la formación, Manuel Gavira, compareció en un ambiente de euforia y advirtió que «los andaluces han hablado claro». Desde el partido de Santiago Abascal ya se había adelantado durante la campaña que no se abstendrán de forma gratuita y que su objetivo es entrar en el Ejecutivo para aplicar su agenda política, destacando la exigencia de implantar la «prioridad nacional».
Por su parte, Moreno apeló a su «responsabilidad» de formar gobierno y manifestó su deseo de dar a la comunidad autónoma cuatro años más de «reformas y estabilidad».
El PSOE rompe su suelo histórico en su antiguo bastión
El PSOE-A, con la exvicepresidenta del Gobierno María Jesús Montero como candidata, sufrió una severa derrota al obtener 28 diputados, dos menos de los que cosechó Juan Espadas en 2022. Los socialistas obtuvieron prácticamente la mitad de votos que el PP en una región que gobernaron de forma ininterrumpida durante casi 40 años.
Montero admitió que «no es un buen resultado» y anunció próximas reuniones de los órganos internos para analizar el retroceso. La única nota de alivio para las filas socialistas es que la pérdida de la mayoría absoluta del PP amortigua en parte el impacto del golpe político, diluyendo el protagonismo exclusivo de los populares. Como dato provincial, el PSOE retuvo la segunda posición en toda la comunidad, salvo en Almería, donde sufrió el sorpaso de Vox.
La izquierda se fractura: Éxito de Adelante y crisis en Por Andalucía
La gran sorpresa de los comicios la protagonizó Adelante Andalucía. El partido andalucista y anticapitalista, impulsado en su día por Teresa Rodríguez y liderado ahora por José Ignacio García, rompió todos los pronósticos al pasar de 2 de 8 diputados, duplicando sus votos hasta los 400.000 apoyos. Lograr representación en seis de las ocho provincias permitió a esta formación arañar los últimos escaños en liza, convirtiéndose en el factor matemático clave que privó al PP de la mayoría absoluta.
En el extremo opuesto se situó Por Andalucía (coalición integrada por IU, Podemos y Movimiento Sumar). Pese a estar liderada por el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, la confluencia quedó relegada a la última posición del hemiciclo. Aunque retiene sus 5 escaños, la coalición perdió 20.000 papeletas en un contexto de alta participación, lo que abre una profunda reflexión sobre el futuro de la unidad de la izquierda alternativa en el panorama nacional.















