Alba Carrillo ha protagonizado un grave conflicto en el plató de ‘El sótano club’, el espacio que presenta en el canal TEN. Durante la emisión de este lunes, la conductora del formato optó por quitarse el pinganillo y negarse de forma tajante a despedir el programa. El origen del desencuentro se sitúa en el análisis de una polémica que afecta a María Patiño y en las posteriores declaraciones del colaborador Alberto Guzmán, las cuales generaron una profunda decepción en la comunicadora al considerar que la había dejado vendida en pleno directo tras haber salido en su defensa.
El plató de ‘El sótano club’ abordó la controversia nacida a raíz de un mensaje publicado por María Patiño en su perfil de Instagram. En dicha publicación, Patiño alzaba la voz contra una información difundida previamente por Alberto Guzmán, quien había asegurado que la presentadora se encontraba completamente hundida debido a la falta de ofertas laborales para regresar a la televisión tras la cancelación de ‘La familia de la tele’ en La 1 y el final de ‘No somos nadie’ en TEN y Canal Quickie el pasado mes de enero. «A finales de mes y principios de junio nos veremos y hablaré mirándoos a los ojos. Hablaré de todos y de todo. Con mi reputación no juega nadie», rezaba el texto de la periodista.
Aprovechando la presencia de Guzmán en el set, Alba Carrillo intervino en primera instancia para justificar la situación y respaldar a su compañero. Carrillo recordó su propia experiencia al señalar que a ella la largaron de Mediaset y no pasaba nada, argumentando que es comprensible sufrir cuando se carece de empleo y que constatar ese hecho no resulta ofensivo. Por su parte, el colaborador matizó que su información original constituía una reflexión sobre lo injusto que resultaba que una de las mejores periodistas de la crónica social del país estuviera sin trabajo, mostrando su extrañeza ante el revuelo generado.
Fue en ese instante cuando la presentadora endureció su discurso hacia Patiño, aludiendo a comportamientos del pasado. Carrillo afirmó que el último día de ‘La familia de la tele’ María Patiño se portó muy mal y tuvo una actitud infantil. Según relató la conductora, mientras José Pablo bajó a saludar, Patiño se metió con Óscar y Adrián y le colgó el teléfono a Belén, añadiendo que la gente se cansa de las infantilidades cuando se tiene una edad y una profesionalidad y sentenciando que a Patiño se le ha consentido mucho en Mediaset.
El verdadero cisma en el programa de TEN se desató cuando Alberto Guzmán intentó pedir disculpas en directo a María Patiño. Esta rectificación provocó el enfado inmediato de Alba Carrillo, quien tildó a su compañero de ser demasiado generoso. La presentadora afirmó que Patiño no ha sido nada generosa con Inés Hernand ni con otras personas y pidió que no le tocaran los cataplines, rechazando la imagen de santa de la periodista. Al defenderse Guzmán asegurando que de forma personal Patiño se había portado muy bien con él, Carrillo replicó airada recriminándole que a ella le había dicho lo contrario de forma privada y cuestionándole si le había mentido.
Ante la deriva de la conversación, Alba Carrillo decidió plantarse, negándose a continuar con el debate y desprendiéndose del pinganillo. El director del espacio, Rafa, intentó comunicarse con ella, pero la presentadora rechazó recibir instrucciones alegando que exigiría el mismo respeto que se le tiene a ella. Asimismo, Carrillo afeó la actitud de Guzmán recriminándole que se bajase los pantalones, le pidiese perdón y no se mojase de la misma manera en que ella lo estaba haciendo en el plató.
En los minutos finales de la emisión, Alba Carrillo mostró su absoluto descontento con la dirección de ‘El sótano club’ y con la dinámica diaria del formato. La comunicadora manifestó llevar dos semanas rozando la gilipollez y lamentó tener que guardar silencio por su rol institucional de presentadora. Finalmente, la conductora sentenció que no tenía ninguna necesidad de meterse en una movida cada día debido a que no se le paga tanto, invitando al director a bajar al plató a despedir la emisión si lo estimaba oportuno y cerrando el programa sin pronunciar la despedida formal.
Este estallido se suma a la reciente trayectoria conflictiva de la presentadora, quien ya inició una cruzada contra RTVE por contratar en ‘MasterChef’ a personas que habrían defraudado a Hacienda, como Paz Vega y Ofelia, un asunto que derivó posteriormente en un enfrentamiento directo contra Benita (Maestro Joao) por cuestionar sus actos a pesar de la amistad que las unía.















