Los informes de Hacienda desvelan que Inteligencia Prospectiva S.L., una firma con elevadas pérdidas y un solo empleado, transfirió 561.440 euros a la agencia ‘Whathefav’.
MADRID.– Las investigaciones judiciales en torno al ‘caso Plus Ultra’ continúan arrojando luz sobre el entramado societario que rodea al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, recientemente imputado por la Audiencia Nacional. Los últimos informes de la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF), dependiente de la Agencia Tributaria, han situado en el foco de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) a la mercantil madrileña Inteligencia Prospectiva S.L. Según los inspectores de Hacienda, esta firma —pese a registrar cuantiosas pérdidas y carecer de actividad económica real— transfirió un total de 561.440 euros a Whathefav S.L., la agencia de marketing digital y comunicación audiovisual administrada por las dos hijas del exlíder socialista.
El juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, autorizó el registro policial de la sede de esta compañía tras constatar los sospechosos y millonarios flujos de dinero que manejaba. El magistrado la califica formalmente en su auto como una sociedad «instrumental» cuyo fin real estaba presuntamente orientado a «introducir fondos en España procedentes del extranjero y a canalizarlos hacia sociedades vinculadas a la red organizada liderada por José Luis Rodríguez Zapatero».
Una estructura sin ingresos pero con flujos millonarios
Los datos recabados por la ONIF describen a Inteligencia Prospectiva S.L. como una mercantil con una infraestructura completamente raquítica: cuenta con un único empleado en plantilla y sus ingresos de explotación a lo largo de sus cinco años de existencia han sido declarados como nulos o inferiores a los 35.000 euros anuales. Sin embargo, en contraste con sus elevadas pérdidas declaradas, la empresa ha movido grandes sumas de capital.
La firma está administrada por los hermanos venezolanos Domingo Arnaldo y Guillermo Alfredo Amaro Chacón, empresarios que figuran como propietarios de otra media docena de sociedades en España y a quienes los servicios de información vinculan estrechamente con el régimen de Caracas. Los investigadores de la UDEF sospechan que esta empresa operaba como un mero «buzón» financiero para lavar y redistribuir el dinero derivado del rescate público de 53 millones de euros que el Gobierno español inyectó a la aerolínea Plus Ultra durante la pandemia de la COVID-19.
El reparto del dinero hacia el entorno familiar
De acuerdo con el auto del juez Calama, Inteligencia Prospectiva funcionaba como el vértice de un trasvase de fondos que terminaba en manos del expresidente y de su núcleo familiar más cercano. El magistrado detalla que la firma canalizó cerca de 1,2 millones de euros utilizando contratos de asesoría o consultoría presuntamente ficticios para justificar el movimiento del capital:
- Destino ‘Whathefav’ (Hijas de Zapatero): La agencia de marketing de Alba y Laura Rodríguez Espinosa recibió de manera directa de esta empresa instrumental 561.440 euros en un periodo de cinco años. A esta cantidad se suman otros pagos detectados desde otras firmas de la red investigada (como Análisis Relevante o Gate Center), elevando el montante total percibido por las hijas del expresidente por encima del millón de euros.
- Destino José Luis Rodríguez Zapatero: El dinero restante fue distribuido en concepto de supuestas consultorías internacionales hacia el propio exjefe del Ejecutivo, quien habría percibido de forma directa más de 490.000 euros a través de la consultora de su entorno, además de otras partidas asociadas a Thinking Heads y Gate Center.
Silencio de los implicados: Tras los registros realizados por la Policía Nacional en el paseo de la Habana de Madrid, los administradores de Inteligencia Prospectiva S.L. han rechazado hacer declaraciones o aportar su versión sobre las acusaciones fiscales de tráfico de influencias, organización criminal y falsedad documental.















