Un informe técnico del Patronato de la Montaña de Montserrat concluye que el recorrido es de “dificultad baja” y apto “para todo tipo de público”, debilitando la tesis de un tropiezo accidental y respaldando los indicios contra su hijo Jonathan.
BARCELONA — La investigación sobre las circunstancias que rodearon el fallecimiento del célebre empresario Isak Andic, fundador de la multinacional de moda Mango, ha experimentado un vuelco definitivo. Un informe técnico pericial elaborado por el Patronato de la Montaña de Montserrat arroja conclusiones contundentes sobre el escenario de la tragedia: el sendero que transitaba el magnate es un trayecto calificado oficialmente de «dificultad baja» y enteramente «apto para todo tipo de público». Según el documento incorporado a las diligencias, el trazado carece de peligrosidad intrínseca, a excepción de un único punto específico donde el terreno se interrumpe de forma abrupta hacia el precipicio.
Este análisis orográfico del entorno debilita sensiblemente la versión que apuntaba a un fortuito tropezón o pérdida de equilibrio en una zona escarpada, hipótesis que motivó el archivo inicial de las actuaciones. Por el contrario, la extrema facilidad del camino refuerza las tesis del Ministerio Fiscal y del Juzgado de Instrucción de Martorell, que apuntan a una intervención externa. Los indicios han desembocado esta misma semana en la detención y posterior puesta en libertad provisional bajo fianza de un millón de euros de su primogénito, Jonathan Andic, imputado formalmente por un presunto delito de homicidio.
Las pesquisas de los Mossos d’Esquadra han sacado a la luz contradicciones insalvables. El análisis forense complementario ya había advertido que la trayectoria de la caída —que describe un deslizamiento continuado con los pies por delante y traumatismos concentrados de forma ascendente en la región lateral derecha— resulta incompatible con la inercia natural de un resbalón frontal o un traspié involuntario en plena marcha.
Tres visitas previas y un testamento modificado
A la orografía favorable del entorno se suman pruebas indiciarias de peso de carácter tecnológico y documental. El auto judicial revela que los terminales telefónicos situaban al hijo del empresario realizando hasta tres visitas previas al macizo montañoso de Montserrat en fechas inmediatamente anteriores al suceso, unos movimientos que los investigadores interpretan como un presunto reconocimiento del terreno. Asimismo, las autoridades tratan de esclarecer el paradero de un dispositivo móvil desaparecido y examinan de cerca los últimos movimientos financieros de la familia.
El trasfondo del caso revela un severo conflicto patrimonial. De acuerdo con las últimas pesquisas, Isak Andic se encontraba perfilando la constitución de una gran fundación benéfica con la finalidad de transferir una parte sustancial de su multimillonario patrimonio como un «legado al mundo». Dicha estructura jurídica limitaba sensiblemente la gestión directa de sus herederos sobre los activos principales de la multinacional textil, sustituyéndola por una asignación económica pautada para los hijos en calidad de miembros del patronato.
Esta decisión habría recrudecido las tensas relaciones históricas entre padre e hijo, marcadas además por el breve y deficitario periodo en que Jonathan asumió responsabilidades ejecutivas directas en la cúpula corporativa. El esclarecimiento del suceso continúa en sede judicial, pero la confirmación de que el tramo carecía de riesgos objetivos sitúa el foco sobre la única persona que acompañaba al empresario en su última caminata.















