El expresidente advierte que inhibirse de la política es «lo peor que puede pasar» y reclama un Ejecutivo fuerte basado en la «centralidad» frente a los populismos.
MADRID – El expresidente del Gobierno, José María Aznar, ha hecho un llamamiento explícito este lunes a los españoles para que «activen su condición de ciudadanos responsables» con el objetivo de propiciar un vuelco político en el país. Durante su intervención, Aznar ha alertado de que la pasividad social es el mayor peligro actual, afirmando que «lo peor que le puede pasar» a España es que la sociedad se inhiba de la política en el escenario presente.
Estas declaraciones han tenido lugar en Madrid, durante la inauguración de la jornada «España: retos y oportunidades en el contexto global. El papel de las infraestructuras», un encuentro organizado por el Instituto Atlántico de Gobierno, entidad que el propio expresidente lidera.
Críticas a la gestión actual y alusión a la corrupción
En un discurso de marcado tono crítico, y coincidiendo con el goteo de informaciones sobre supuestos casos de corrupción que salpican al PSOE, Aznar ha reivindicado que la acción política debe asentarse sobre una «raíz, un fundamento, una ética y una moral».
En contraposición, ha arremetido contra la actual dirección del Estado, rechazando que el país esté liderado por lo que ha calificado como:
«Una banda de incompetentes y corruptos que vivan a costa de millones de ciudadanos honrados».
Ante esta situación, el exlíder del Partido Popular ha instado a la ciudadanía a la autorreflexión, empujándola a preguntarse qué futuro desean para la nación y qué están dispuestos a hacer para conseguirlo.
Un proyecto de «centralidad» frente a la inestabilidad global
Aznar ha enfatizado la urgencia de que los españoles tomen las riendas del destino nacional para revertir la coyuntura actual. «Si decidimos no cogerlo, perderemos no solo el futuro, sino nuestra historia», ha advertido con severidad.
Para lograr este giro estratégico, el expresidente ha marcado una hoja de ruta nítida:
- Rechazo a los extremos: Ha pedido formalmente alejarse de los «populismos radicales» y de las fuerzas «disgregadoras».
- Fortaleza institucional: Ha reclamado la necesidad de conformar un «Gobierno fuerte y con una mayoría amplia».
- Políticas enérgicas: Apuesta por aplicar medidas decididas que reconduzcan el rumbo del país, siempre operando «desde la centralidad» y no desde la marginalidad.
Finalmente, Aznar ha recordado que el contexto internacional es «muy inestable», lo que obligará a España a enfrentarse a desafíos de enorme envergadura en los próximos años, un reto que, a su juicio, solo se puede afrontar con una sociedad activada y un liderazgo renovado.















