Vox tacha de incomprensible la cita en Waterloo y exige elecciones inmediatas, mientras Sumar descarta la mayoría alternativa y presiona al PSOE con un plan de choque legislativo.
MADRID – La propuesta de Junts para que Alberto Núñez Feijóo viaje a Bruselas a negociar una moción de censura con Carles Puigdemont ha encendido las alarmas en todo el arco parlamentario. Tanto Vox como los socios de izquierda del Gobierno han coincidido este martes en dinamitar la viabilidad de este acercamiento, despojando al líder de los populares de legitimidad para articular una mayoría alternativa en el Congreso.
Bloque de izquierda: «Sin legitimidad ni coherencia»
Las fuerzas que sustentan la investidura de Pedro Sánchez han cerrado filas contra cualquier posibilidad de que el PP sume apoyos entre el nacionalismo y el independentismo catalán o vasco.
- Sumar: Gerardo Pisarello ha sido tajante al afirmar que Feijóo carece de peso político para ofrecer contrapartidas a Junts o al PNV. Según el secretario primero del Congreso, el rechazo histórico del PP a la plurinacionalidad y al uso de las lenguas cooficiales en Europa invalida cualquier intento de acercamiento.
- Compromís: La portavoz Águeda Micó restó credibilidad a la maniobra lanzando un dardo al líder popular: «Si tuviera esa mayoría, ya habría ido a Waterloo y estaría hablando catalán en la intimidad».
- Podemos: Ione Belarra prefirió no valorar los movimientos de la bancada popular, pero aprovechó para señalar la «enorme decepción» de los votantes progresistas con el PSOE, apostando por la movilización en la calle.
Vox frena los amagos del PP y exige la moción «ya»
Por la derecha, Vox ha calificado el escenario de una negociación con el independentismo como una opción «condenable» que la ciudadanía no asimilaría. La portavoz parlamentaria, Pepa Millán, recordó que Junts sigue siendo el sostén de un Ejecutivo cercado por la corrupción, marcando distancias absolutas con la formación catalana.
Aunque Vox no ha aclarado si rompería con el PP en caso de producirse la cita en Waterloo, Millán ha fijado dos líneas rojas insalvables para apoyar la moción de censura:
- Convocatoria inmediata de elecciones generales.
- Cero concesiones o prebendas a los partidos separatistas.
«Instamos al PP a dejar de marear a los españoles con debates artificiales que solo conceden un balón de oxígeno a Sánchez. Si quieren presentar la moción, que lo hagan ya», sentenció Millán.
La contraofensiva de Sumar: Oxígeno legislativo frente a la crisis
Conscientes del desgaste que los escándalos judiciales causan en el ala socialista del Gobierno, Sumar ha decidido mover ficha para asegurar la continuidad de la legislatura. La formación da por fracasada la vía de la moción de censura y propone centrar los esfuerzos en un paquete de entre 10 y 15 leyes clave para demostrar «capacidad de reforma» y «regeneración democrática».
Entre las prioridades normativas que Sumar busca reactivar de forma urgente en la Mesa del Congreso destacan:
- La regulación de los alquileres de temporada y nuevas medidas hipotecarias.
- La derogación definitiva de la ‘Ley Mordaza’.
- Reformas para la democratización de la Justicia y el control de los lobbies.
- El embargo del comercio de armas con Israel y la recuperación de la Justicia universal.
Desde el socio minoritario aclaran que este plan de choque prioriza las reformas sociales por encima de la negociación de los Presupuestos Generales del Estado, cuya complejidad no debe servir de «excusa» para paralizar el Congreso. «Es el PSOE el que debe dar una señal porque es el que tiene graves problemas judiciales sobre la mesa», zanjan.









