El Partido Popular, Vox y otras cuatro acusaciones populares duplican su solicitud de pena tras aceptar el tribunal el cambio de calificación, ante la frontal oposición de la Fiscalía y las defensas.
BADAJOZ / MADRID – El juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Badajoz contra David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, ha dado un vuelco inesperado en su fase de conclusiones definitivas. En una maniobra sorpresiva, el Partido Popular (PP), Vox y otras cuatro acusaciones populares han modificado sus escritos iniciales para elevar y duplicar la petición de pena de cárcel para el acusado, situándola ahora en un total de seis años de prisión.
El tribunal ha decidido aceptar esta modificación de las acusaciones, una postura que ha salido adelante a pesar de la férrea oposición de la Fiscalía y de los abogados defensores, quienes han denunciado de forma tajante que este cambio repentino genera una clara «indefensión» para sus representados a estas alturas del proceso judicial.
Delitos de prevaricación y tráfico de influencias
La elevación de la pena responde a una nueva consideración jurídica por parte de los bloques acusadores. En concreto, el tribunal admitió la petición fundamentada en la presunta comisión de un delito de prevaricación administrativa en concurso medial con un delito de tráfico de influencias, relacionado con las supuestas irregularidades en la modificación y adjudicación de su plaza laboral en la Diputación de Badajoz.
Por su parte, David Sánchez, que compareció y declaró como acusado, ha negado categóricamente haber ejercido cualquier tipo de presión o haber hecho valer su apellido para beneficiarse dentro de la corporación provincial. «No tengo capacidad de influir en nada», defendió de manera tajante, rechazando de plano que se le confeccionara un «traje a medida» institucional. «Si yo hubiera querido crear un traje a medida, tenía 27 trajes a medida que podía crear. Y además lo podía hacer sin limitación presupuestaria, sinceramente», esgrimió ante la sala, insistiendo en que todo el expediente de su contratación pasó por los cauces legales obligatorios de Recursos Humanos hasta su aprobación en el Pleno.
Choque por los informes policiales
Durante la sesión, el acusado se mostró muy crítico con el testimonio prestado la jornada anterior por el teniente coronel Antonio Balas, máximo responsable policial de las pesquisas de la Unidad Central Operativa (UCO). Sánchez llegó a calificar la declaración del agente como una «novela de ficción», un comentario que provocó que el propio presidente del tribunal le llamara la atención y le afeara sus palabras en sala. Cabe recordar que los informes previos de la UCO apuntaban a que el puesto de alta dirección en la Diputación de Badajoz habría estado supuestamente «predeterminado» para él, apuntando al exlíder del PSOE extremeño, Miguel Ángel Gallardo, como presunto instigador.
Tras el receso de la jornada, el tribunal solicitó a la defensa de David Sánchez la presentación de sus correspondientes alegaciones frente al nuevo escenario procesal planteado por agrupaciones como Manos Limpias y el resto de las acusaciones de corte político.
Con las cartas sobre la mesa y este endurecimiento imprevisto de las penas solicitadas, el juicio encara su recta final. Está previsto que el próximo lunes las partes comiencen la exposición de sus informes finales antes de que el caso quede visto para sentencia.














