Madrid — Giro drástico en la investigación judicial sobre las ayudas públicas a la aerolínea Plus Ultra. El empresario Julio Martínez Martínez, considerado un cerebro clave de la trama y amigo cercano de José Luis Rodríguez Zapatero, ha remitido un escrito a la Audiencia Nacional en el que señala directamente al expresidente del Gobierno como el auténtico líder de la operación que propició el préstamo público de 53 millones de euros a la compañía en 2021.
El escrito de colaboración, adelantado por El Mundo, se ha presentado apenas un día antes de que Martínez preste declaración ante el juez. En el documento, el empresario afirma que su labor se limitaba a la intermediación y que era Zapatero quien «marcaba los pasos a seguir», aprovechando su condición institucional y sus redes de contactos profesionales.
«Puntualmente informado» de los 53 millones de la SEPI
De acuerdo con la versión de Martínez, el expresidente lideraba en la sombra la consultora Análisis Relevante —pieza central de la red— y fue el encargado de captar a Plus Ultra en mayo de 2020 ante la acuciante necesidad de financiación de la aerolínea.
Tras explorar sin éxito vías de crédito privado a través del Banco Santander y La Caixa —opciones presuntamente sugeridas por el propio exjefe del Ejecutivo—, las gestiones se reorientaron hacia la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Martínez asegura que Zapatero estaba «puntualmente informado» de todo el proceso y que fue él mismo quien le adelantó, el 26 de febrero de 2021, que el crédito iba a ser concedido, unos diez días antes de que el Consejo de Ministros lo aprobara formalmente el 9 de marzo de ese año.
El entramado de contraprestaciones detallado por el empresario salpica también al entorno familiar de Zapatero:
- Contrato de asesoría: Plus Ultra acordó abonar 5.000 euros mensuales a Análisis Relevante en concepto de los servicios que prestaba el expresidente.
- La empresa de sus hijas: Los informes de estrategia eran maquetados presuntamente por Whathefav, sociedad propiedad de las hijas de Zapatero, mediante una iguala mensual de 3.000 euros que se mantuvo activa hasta 2025.
El cobro de una comisión del 1 % diferida a 2026
El escrito de Julio Martínez confirma además el cobro de una comisión equivalente al 1 % del total de la ayuda pública concedida (unos 530.000 euros). No obstante, sostiene que debido a la «presión mediática» generada en torno al rescate de la aerolínea, las partes acordaron diferir y aplazar el pago efectivo de dichos honorarios hasta este año 2026.
Esta confesión encaja con las sospechas del juez instructor, quien ya había advertido la falta de «constancia» de dicho pago dentro de las fronteras españolas. La hipótesis judicial apunta a que la comisión del 1 % pudo haber sido canalizada de manera opaca a través de una sociedad radicada en Dubái, presuntamente constituida bajo las instrucciones directas del expresidente socialista.
Por su parte, la defensa legal de Plus Ultra también se ha dirigido al juzgado manifestando su total disposición a colaborar con la justicia para esclarecer los hechos y corregir cualquier «eventual falta de control» interno dentro de la compañía aérea.


















