Julio Martínez Martínez, empresario y persona cercana al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, declara este martes en la Audiencia Nacional en el marco de la investigación sobre la concesión de ayudas públicas a la aerolínea Plus Ultra en 2021. La comparecencia se produce un día después de que Martínez presentara un escrito ante el juzgado en el que se compromete a «colaborar y contribuir al esclarecimiento de los hechos», tras haber implicado de forma directa al exmandatario socialista en las gestiones del préstamo.
El investigado, a quien los informes policiales sitúan como «lugarteniente principal y figura visible» de la trama, afirma en su escrito que Rodríguez Zapatero era quien «marcaba los pasos a seguir» en las negociaciones de financiación y quien «lideraba» la consultora Análisis Relevante. Según la causa, esta mercantil habría actuado como «pieza instrumental» para encauzar fondos procedentes de empresas como Plus Ultra hacia el entorno del expresidente.
Cobro de comisiones y avisos previos sobre la SEPI
Durante su escrito remisorio, Martínez limita su función al acompañamiento de la aerolínea en el proceso de solicitud de fondos, aunque subraya que Rodríguez Zapatero estaba «puntualmente informado» de cada avance. Además, sostiene que fue el propio expresidente quien le «comunicó» con días de antelación que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) otorgaría la ayuda financiera a la aerolínea, antes de que el Consejo de Ministros diera su luz verde oficial.
En cuanto a las prestaciones económicas, el empresario ratifica que los honorarios percibidos por la mediación para conseguir la inyección pública representaron «aproximadamente el 1 % de la cantidad obtenida», una cifra que el instructor sitúa en torno a los 530.000 euros.
La postura de la dirección de la aerolínea
Martínez, que fue arrestado el pasado mes de diciembre cuando las diligencias se tramitaban en los juzgados de Plaza de Castilla y que entonces rechazó prestar declaración, cambia así su estrategia procesal en una causa que se extiende también a personas del círculo familiar y profesional del expresidente, como sus hijas y su secretaria. Rodríguez Zapatero ha negado tajantemente haber participado en una red de tráfico de influencias o el cobro de contraprestaciones.
Por su parte, el presidente de la aerolínea, Julio Martínez Sola, ha remitido asimismo un escrito al juzgado en el que reconoce tener «plena conciencia» de que tanto Zapatero como Martínez pretendían percibir remuneración por sus gestiones, un condicionante que, según su versión, asumió con el objetivo de evitar la quiebra de la compañía.
















