Más de un centenar de profesionales se concentra por tercera vez en el hospital para denunciar «trucos contables», la falta de contrataciones y el agravio comparativo con Melilla.
La tensión entre el personal sanitario y el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) sigue en aumento. Alrededor de 130 profesionales se volvieron a concentrar este martes a las puertas del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) en la que ya es la tercera movilización en las últimas dos semanas. Las protestas, convocadas por la Junta de Personal (CSIF, CCOO, CEMSATSE y SAE), denuncian la imposición unilateral y «sin negociación» de la nueva jornada reducida de 35 horas, en vigor desde el 1 de junio.
El conflicto se encuentra estancado ante el silencio de los despachos en Madrid. «No hay conversaciones con la Dirección General. Yo personalmente he intentado hablar con ellos y no he tenido respuesta ninguna», lamentó Alejandro Artero, presidente de la Junta de Personal. Los sindicatos advierten de que si el mes de junio concluye sin avances, el siguiente paso será contundente: «La huelga es una de las cosas que está puesta sobre la mesa».
Las claves del conflicto: Horas reales y el problema de los sábados
Las reclamaciones apuntan directamente a la Dirección General en Madrid y, concretamente, a la gestión del subdirector de Gestión Sanitaria, Suso Junquera. Los trabajadores denuncian que la reducción de jornada es ficticia y se apoya en «trucos contables». Según los sindicatos, el INGESA computa dentro de la reducción horaria derechos ya adquiridos previamente por ley, como los días de asuntos propios por antigüedad («canosos»).
La aplicación de esta jornada ha generado graves fisuras en la organización de los servicios:
- Apertura de Centros de Salud los sábados: Antes se cubría con un débito horario derivado de la jornada de 37,5 horas. Al no existir ya ese saldo, la última instrucción del INGESA en Ceuta obliga a abrir los sábados sin derecho a librar entre semana, bajo el argumento de que el personal «debe horas».
- Exclusión del 061 y el SUAP: Ambos servicios de urgencias han quedado fuera del decreto de las 35 horas al regirse por un pacto sectorial de 2007, provocando un profundo hartazgo en las plantillas.
Agravio comparativo con Melilla
Uno de los puntos que más indignación genera en la plantilla ceutí es la diferencia de trato respecto a Melilla, ciudad que comparte la gestión directa del Ministerio de Sanidad. Mientras que en Ceuta la situación se encuentra bloqueada, en la ciudad autónoma vecina el INGESA ya ha cedido a compensar los sábados con días libres y ha acordado la contratación de refuerzos (dos médicos y una enfermera) para aliviar al servicio del 061.
«Seguimos sin entender cómo en Melilla se han hecho cambios y aquí lo único que están haciendo es calentar la situación», recriminó Artero.
La sombra de la OPE y el verano
Los sindicatos insisten en que una reducción de jornada real exige obligatoriamente un aumento presupuestario para contratar personal en todas las categorías (médicos, enfermeras, administrativos, celadores o personal de cocina).
La falta de sustituciones preocupa especialmente de cara a las próximas semanas, cuando la sanidad ceutí deba afrontar simultáneamente las vacaciones del personal y la Operación Paso del Estrecho (OPE), un periodo en el que la presión asistencial se multiplica notablemente en la ciudad. El próximo jueves, la Junta de Personal mantendrá una reunión clave con el director territorial en Ceuta, Jesús Lopera, de quien esperan que actúe como mediador urgente ante el Ministerio.

















