El Grupo Popular eleva la tensión institucional al calificar al entorno de los socialistas como una «organización criminal» y reprocha a Teresa Peramato actuar como «abogada defensora del sanchismo».
MADRID. — El Partido Popular ha lanzado este viernes una de sus ofensivas parlamentarias más duras hasta la fecha contra la cúpula del Ministerio Fiscal. Durante la comparecencia de la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, ante la comisión de Justicia del Senado, los portavoces de la formación conservadora han arremetido contra la gestión del organismo, acusándolo de haber perdido por completo su neutralidad para convertirse en el «abogado defensor del sanchismo».
El momento de mayor tensión de la sesión se ha vivido cuando los representantes del PP han elevado el tono de sus reproches, afirmando que la Fiscalía, «lejos de perseguir los delitos» como le mandata la Constitución, ha optado por «abrir su sede de par en par a las cloacas del PSOE, a una organización criminal, presuntamente». Según la tesis expuesta por el PP en la Cámara Alta, estas supuestas cloacas habrían sido «creadas y financiadas por el PSOE para destruir a jueces, fiscales y policías» que investigan al entorno del Gobierno.
El ‘caso Ayuso’ en el centro del debate
Además de la dura descalificación general, el principal foco de fricción durante la comparecencia ha sido la defensa cerrada que Peramato ha realizado de su antecesor en el cargo, Álvaro García Ortiz. Cabe recordar que García Ortiz fue condenado por el Tribunal Supremo por un delito de revelación de secretos, relacionado con la filtración de datos fiscales de la pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
Para el Grupo Popular, el hecho de que la actual fiscal general respalde y justifique las acciones de su predecesor confirma la «absoluta sumisión» de la institución a los intereses políticos del Palacio de la Moncloa. Los populares han censurado que el Ministerio Público se esté utilizando, a su juicio, como una herramienta de contraataque político y de desgaste contra los líderes de la oposición.
Réplica institucional
Por su parte, fuentes parlamentarias señalan que este choque escenifica la profunda fractura existente en las relaciones institucionales y la persistente estrategia de fiscalización del PP sobre la Justicia. Durante la sesión, se ha defendido la autonomía del Ministerio Fiscal y el principio de legalidad que rige todas sus actuaciones, rechazando las acusaciones de instrumentalización y defendiendo el trabajo de la carrera fiscal frente a lo que consideran una campaña de deslegitimación por parte de la oposición.















