El piloto asturiano zanja los rumores sobre un posible regreso a Alpine, aclara que no decidirá su futuro hasta el parón de agosto y defiende el compromiso de la escudería frente a las burlas por el rendimiento actual.
SPIELBERG. — Fernando Alonso ha aprovechado las jornadas previas al Gran Premio de Austria en el Red Bull Ring para cortar de raíz las especulaciones surgidas en los últimos diez días sobre su futuro. El bicampeón mundial ha calificado de «rumor de verano habitual» las informaciones que lo vinculaban con un retorno a Alpine en 2027 y ha blindado su compromiso a largo plazo con el proyecto de Aston Martin.
El piloto reconoció que el rendimiento actual de la escudería de Silverstone está por debajo de las expectativas, lo que facilita la aparición de conjeturas en el paddock ante la cercanía de las vacaciones estivales. Sin embargo, Alonso se mostró especialmente crítico con las reacciones externas, lamentando el trato recibido en los nuevos canales de comunicación y señalando que las mofas y memes sobre las dificultades de la estructura y de Honda «probablemente rozan el abuso en las redes sociales».
Confianza ciega en el proyecto y en Adrian Newey
Frente a las críticas por los discretos resultados deportivos en lo que va de temporada, el asturiano quiso poner en valor el esfuerzo humano que hay detrás de la fábrica. Recordó que hay un millar de personas trabajando diariamente para revertir la situación y reconoció que la falta de competitividad inmediata responde a una estrategia consensuada desde el Gran Premio de Australia, consistente en retrasar los paquetes de mejoras por criterios de rentabilidad y eficiencia.
Alonso insistió en que los cimientos de la escudería garantizan el éxito futuro, destacando la incorporación de Adrian Newey, la alianza con Honda y el desarrollo del nuevo campus tecnológico. Su implicación con la marca va más allá de su propia carrera deportiva: el objetivo principal sigue siendo ver a Aston Martin ganar el campeonato del mundo, independientemente de si se encuentra o no al volante cuando eso ocurra.
Su futuro se resolverá en agosto
Respecto a las declaraciones del jefe de equipo, Mike Krack, quien afirmó horas antes que el español no debería retirarse por seguir siendo «demasiado rápido», Alonso se mostró contundente al asegurar que no necesita que nadie le recuerde su velocidad, ya que la constata en cada vuelta.
A pesar de sentirse plenamente motivado y con el nivel necesario para seguir compitiendo, aclaró que la decisión definitiva sobre su continuidad en la Fórmula 1 para el próximo año no está tomada. El piloto pospuso cualquier anuncio oficial hasta el parón veraniego de agosto, apuntando a las fechas de los Grandes Premios de los Países Bajos (Zandvoort) e Italia (Monza) como el momento elegido para desvelar sus planes de futuro.
















