El Consejo de Ministros tiene previsto dar el visto bueno este martes a dos de los proyectos legislativos más relevantes del Ministerio de Sanidad en lo que va de legislatura: la reforma de la Ley del Tabaco y el anteproyecto de Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios. Tras incorporar las alegaciones recibidas durante el periodo de audiencia pública y los dictámenes del Consejo de Estado, la cartera que dirige Mónica García busca iniciar la tramitación parlamentaria de ambos textos en el Congreso antes del receso estival.
Cerco al vapeo y ampliación de zonas sin humo
La actualización de la normativa antitabaco —que modifica la ley marco de 2005— equipara legalmente los nuevos dispositivos de consumo (cigarrillos electrónicos con y sin nicotina, bolsas de nicotina, shishas y productos de tabaco calentado) al cigarrillo convencional.
Entre las medidas más destacadas del borrador figura la extensión de las prohibiciones de fumar y vapear a espacios comunitarios y al aire libre como terrazas de hostelería, marquesinas y estaciones de transporte público, piscinas, espectáculos y conciertos al aire libre, además de vehículos de transporte con conductor por su consideración de espacio de trabajo.
Asimismo, en el plano de la protección a la infancia, la norma no solo prohíbe la venta de dispositivos de vapeo a menores, sino también su consumo por primera vez. Las infracciones por este motivo conllevarán sanciones de 100 euros que deberán asumir los padres o tutores legales.
Avances en la regulación farmacéutica y prescripción sanitaria
Por su parte, el nuevo texto de la Ley de los Medicamentos reordena las competencias del personal sanitario al permitir que profesionales de la enfermería y la fisioterapia puedan prescribir determinados fármacos dentro de sus ámbitos de actuación. Además, facultará a los farmacéuticos a sustituir medicamentos por alternativas equivalentes en episodios de desabastecimiento para agilizar la atención al paciente.
La futura norma se fija como objetivo reducir los plazos de financiación pública de nuevas terapias a un límite de 180 días y favorecer la penetración de genéricos y biosimilares en el sistema sanitario. Para responder a las objeciones del sector farmacéutico, Sanidad incorporará un modelo de «precios dinámicos», ajustando el coste de los genéricos a la baja conforme aumente su volumen de dispensación.
















