El sindicato CGT recopila 93 comunicaciones por fallos en los sistemas en plena ola de calor, con cancelaciones, vagones a más de 30 grados y cierres de cafeterías. El Sindicato Ferroviario convoca un paro de 24 horas para el 31 de julio.
Los problemas de climatización en la flota de trenes de Renfe se han multiplicado en el último mes en pleno contexto de temperaturas extremas en España. El sindicato CGT ha contabilizado un total de 93 comunicaciones motivadas por deficiencias o fallos directos en los sistemas de aire acondicionado. Según las denuncias de la organización sindical, los datos registrados demuestran que no se trata de averías aisladas, sino de una problemática extendida que afecta a diversos servicios, trayectos y tipologías de material rodante.
Las comunicaciones recopiladas describen situaciones en las que la climatización resulta inexistente o claramente insuficiente en coches completos, cabinas de conducción y cafeterías. Entre las situaciones reportadas figuran registros de temperaturas superiores a los 30 grados en el interior de los vagones e incluso unidades que no descienden de los 32 grados tras su manipulación manual. Esta circunstancia ha provocado la circulación de composiciones con varios coches sin aire acondicionado, el cierre forzado de cafeterías ante la imposibilidad de trabajar en su interior, la redistribución de viajeros e itineraciones de pasajeros hacia los pasillos de otros coches para escapar del calor, el reparto de agua de contingencia y la cancelación de servicios derivada directamente de estas averías.
La variedad de modelos afectados confirma que el origen no se restringe a una serie específica. Las mayores cifras de deficiencias se han concentrado en la serie 130 —el Talgo de Alta Velocidad conocido como «Pato»— y en la serie 447 de Cercanías. Asimismo, se han registrado incidencias en trenes Regionales (series 470 y 594), en unidades de Alta Velocidad y Larga Distancia (series 730, 112 y 102) y en la serie 446 de Cercanías. A este escenario se suma la reiteración de las averías en el mismo material durante servicios consecutivos, según asevera CGT.
Convocatoria de huelga y protestas sindicales
Ante esta situación, el Sindicato Ferroviario (SF) ha convocado una jornada de huelga de 24 horas para el próximo 31 de julio. La organización justifica la convocatoria en las graves consecuencias para la salud que sufren los trabajadores a bordo, quienes experimentan cuadros de fatiga, ahogo, procesos de ansiedad y dolores de cabeza, advirtiendo de la posibilidad de desenlaces de mayor gravedad si no se aplica una solución inmediata.
A las protestas se han sumado el sindicato de maquinistas Semaf y la central CC OO. Según el colectivo de maquinistas, aunque Renfe aprobó en 2023 una instrucción técnica específica sobre altas temperaturas que reconocía que el estrés térmico ocasiona agotamiento, pérdida de rendimiento, alteraciones de la concentración y golpes de calor, la respuesta operativa actual resulta insuficiente. Igualmente, Semaf señala que, si bien la empresa ha comenzado a aplicar medidas como la redistribución de viajeros, el preacondicionamiento del material, las comprobaciones previas, el bloqueo de plazas y la reducción del tiempo de apertura de puertas, se mantiene la ausencia de un procedimiento operativo claro y objetivo que determine la suspensión del servicio cuando no se garanticen condiciones seguras. A juicio de la organización, esta carencia traslada la responsabilidad al personal operativo y, especialmente, a los conductores.
Por su parte, CC OO ha denunciado la falta de planificación adecuada y la ineficacia de las medidas adoptadas, censurando expresamente que la compañía plantee 2027 como horizonte temporal para solucionar la climatización de la flota. La representación sindical califica de inadmisible dicho plazo y recuerda que en los últimos veranos se han registrado situaciones extremas con composiciones detenidas en plena vía bajo condiciones de calor severo.


















