Las notificaciones del RASFF confirman dos casos independientes en un margen de dos meses tras inspecciones oficiales en el mercado alemán y análisis internos en los Países Bajos
El Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF) de la Unión Europea ha notificado la detección de niveles elevados de plomo en dos envíos separados de aceitunas verdes deshuesadas procedentes de Marruecos. Los hallazgos se han registrado en un intervalo de poco más de dos meses a través de procedimientos independientes. El propio sistema comunitario ha aclarado que la gestión de ambos episodios se ha llevado a cabo mediante notificaciones diferenciadas, en estricta conformidad con los protocolos europeos vigentes para este tipo de incidencias en la cadena alimentaria.
Detección en Alemania mediante una inspección oficial de mercado
La notificación más reciente registrada en el portal europeo lleva fecha del 15 de julio de 2026. En este caso, las autoridades de Alemania informaron sobre la localización de concentraciones elevadas de plomo en uno de los cargamentos durante la realización de una inspección oficial sobre el mercado.
El análisis de laboratorio efectuado a partir de una muestra tomada el 23 de febrero reflejó una concentración de plomo de 0,239 mg/kg, computada dentro del margen de error especificado. Debido a estos parámetros, el procedimiento se catalogó como un caso informativo que requiere atención, indicando la presencia de un posible nivel de riesgo en la mercancía examinada.
Alerta en los Países Bajos por controles internos de la empresa importadora
El primer episodio se dio a conocer con anterioridad, concretamente el 12 de mayo de 2026, tras una notificación efectuada por los Países Bajos. El hallazgo fue el resultado de una prueba interna llevada a cabo por la propia firma importadora sobre otro envío de aceitunas de origen marroquí.
Las analíticas de este primer lote mostraron una concentración de plomo de 0,158 mg por kilogramo, una cifra que rebasó el límite máximo autorizado por la normativa europea, fijado en 0,10 mg por kilogramo. Esta circunstancia conllevó la clasificación del expediente como de «alto riesgo». Con arreglo a los datos oficiales disponibles, la distribución de dicho cargamento se limitó de manera exclusiva al mercado neerlandés, habiéndose emitido el correspondiente aviso tanto al remitente de la mercancía como a la entidad destinataria.
Ausencia de retiradas y mecanismos de vigilancia en el mercado comunitario
A pesar de los valores detectados, no se ha anunciado ninguna retirada del producto ni se han notificado riesgos para la salud de los consumidores asociados a la ingesta de los lotes afectados. La información facilitada por los organismos comunitarios corrobora que ambos casos corresponden a envíos distintos que fueron descubiertos a través de mecanismos de control diferentes. De este modo, mientras que la incidencia en Alemania se derivó del marco habitual de vigilancia oficial del mercado, la alerta en Holanda surgió a raíz del sistema de autocontrol y pruebas internas de la empresa importadora antes de proceder a su distribución a mayor escala.
La legislación de la Unión Europea establece límites máximos estrictos para la presencia de plomo en los alimentos, marcando un tope de 0,10 mg por kilogramo en diversos productos vegetales para salvaguardar al consumidor frente a la exposición a contaminantes metales. Si bien las notificaciones publicadas no evidencian una problemática generalizada en las exportaciones de aceitunas de Marruecos al ceñirse a cargamentos puntuales, la acumulación de estos dos episodios en un breve espacio de tiempo resalta la relevancia de reforzar las inspecciones de metales pesados y afianzar los controles de calidad previos a la exportación hacia el mercado europeo.


















