El proyecto de SAIC Motor para instalar en Ferrol su primera fábrica europea de vehículos híbridos y eléctricos ha generado inquietud en el Ministerio de Defensa y en los servicios de inteligencia españoles por su proximidad a instalaciones estratégicas de la Armada y de Navantia.
Según la información publicada, Defensa ha trasladado a la Xunta de Galicia su preocupación por los potenciales riesgos para la seguridad nacional derivados de la ubicación prevista para la planta del fabricante chino, propietario de la marca MG.
El principal foco de atención estaría en la distancia, de aproximadamente cinco kilómetros, entre la futura fábrica y el Arsenal Militar de Ferrol. Las advertencias reflejan una evaluación preventiva de riesgos y no implican que se haya acreditado ninguna actividad de espionaje por parte de SAIC.
La proximidad al Arsenal de Ferrol preocupa a Defensa
La ubicación del proyecto resulta especialmente sensible debido a la presencia de importantes instalaciones militares e industriales en la zona.
A escasa distancia se encuentra el Arsenal Militar de Ferrol, una infraestructura estratégica de la Armada española.
También está situado en las proximidades el astillero de Navantia, empresa pública responsable de construir y mantener algunos de los principales buques de guerra españoles.
Entre ellos se encuentran las fragatas de las clases F-100 y F-110, equipadas con avanzados sistemas de combate, sensores y tecnologías de radar.
Esta concentración de capacidades militares habría llevado a Defensa y al CNI a analizar con especial atención las implicaciones de instalar una gran planta perteneciente a un grupo chino en la zona.
El Gobierno asegura que estudiará también la seguridad nacional
El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha defendido que una inversión de estas características debe analizarse desde diferentes perspectivas.
Según explicó, el Gobierno valorará los elementos económicos, industriales, laborales y también aquellos relacionados con la seguridad nacional.
López rechazó, sin embargo, que las dudas planteadas por Defensa impliquen automáticamente que el Ejecutivo vaya a impedir la operación.
La inversión necesita la aprobación del Consejo de Ministros, por lo que todavía deberá superar los procedimientos correspondientes antes de materializarse.
Una inversión inicial de 200 millones de euros
El proyecto de SAIC contempla una inversión inicial aproximada de 200 millones de euros.
Los planes incluyen la creación de más de 2.300 empleos directos y una capacidad prevista para ensamblar alrededor de 120.000 vehículos anuales.
Si finalmente obtiene todas las autorizaciones necesarias, el calendario planteado prevé iniciar las obras en 2027.
La intención sería que las instalaciones pudieran entrar en funcionamiento antes de finalizar 2028.
La fábrica supondría además el desembarco industrial en Europa de uno de los mayores fabricantes automovilísticos chinos.
La Xunta muestra su sorpresa por las advertencias
El presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, ha cuestionado que las objeciones sobre seguridad aparezcan ahora después de meses de trabajo conjunto entre administraciones.
Rueda sostiene que el expediente se ha tramitado conjuntamente con el Gobierno central y considera sorprendente que un departamento del propio Ejecutivo manifieste ahora reservas relacionadas con posibles riesgos militares.
Según el mandatario gallego, anteriormente no se habían planteado públicamente estas preocupaciones durante la negociación para atraer la inversión.
Rueda pide compatibilizar seguridad e inversión
El presidente gallego reconoce que no corresponde a la Xunta determinar si existen amenazas para la seguridad nacional.
Esa evaluación, señala, debe realizarla el Gobierno de España y los organismos competentes.
Sin embargo, reclama que cualquier análisis permita compatibilizar la protección de instalaciones estratégicas con una inversión que considera histórica para Galicia.
“En todo caso no le corresponde a la Xunta evaluar unos supuestos riesgos de seguridad nacional si es que los hay”, afirmó Rueda.
El Gobierno gallego insiste así en mantener el proyecto mientras Defensa analiza sus posibles implicaciones.
Ferrol concentra instalaciones estratégicas de Defensa
La preocupación no gira únicamente alrededor de la distancia física con el Arsenal.
Ferrol alberga capacidades industriales vinculadas directamente con la defensa española, incluida la construcción y mantenimiento de buques dotados de sistemas tecnológicos sensibles.
Por ello, cualquier gran inversión extranjera en sus proximidades puede quedar sometida a un nivel de escrutinio superior al de otros proyectos industriales.
El Gobierno deberá determinar ahora si existen riesgos que puedan mitigarse mediante medidas adicionales de seguridad, condiciones específicas o controles sobre determinadas actividades.
El proyecto continúa, pero bajo mayor vigilancia
Pese a las reservas surgidas, por el momento no consta una decisión del Gobierno para bloquear la fábrica.
SAIC mantiene sobre la mesa un proyecto que puede generar miles de puestos de trabajo y convertir a Ferrol en uno de sus principales centros industriales europeos.
La incógnita estará en las condiciones que pueda exigir el Ejecutivo antes de conceder su aprobación definitiva.
El debate enfrenta así dos intereses estratégicos: por un lado, atraer una inversión industrial de gran tamaño y reforzar el sector del automóvil gallego; por otro, garantizar la protección de unas instalaciones militares consideradas esenciales para España.
















