Colombia continúa afrontando las consecuencias del devastador terremoto de magnitud 7,4 registrado el lunes 10 de agosto, que ha dejado al menos 240 fallecidos según los balances de autoridades regionales y locales, miles de heridos y una cifra todavía indeterminada de desaparecidos o personas que podrían permanecer atrapadas entre los escombros.
Las operaciones de búsqueda y rescate siguen concentradas especialmente en algunas de las zonas más castigadas, mientras la ayuda internacional comienza a movilizarse desde distintos países y organizaciones humanitarias.
Medicina Legal ha recibido 202 cuerpos
El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia informó de que había recibido 202 cuerpos relacionados con el terremoto, procedentes de Chocó, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca.
De ese total, más de 120 víctimas habían podido ser identificadas para iniciar los procedimientos de entrega a sus familiares. Entre los fallecidos identificados figuran también menores de edad.
Esta cifra no representa necesariamente el balance total de víctimas mortales. Los recuentos de las autoridades regionales y locales elevaban el número de fallecidos hasta al menos 240, mientras los equipos de emergencia seguían trabajando en las zonas afectadas.
Tres días de duelo nacional en Colombia
El Gobierno colombiano ha decretado tres días de duelo nacional por las víctimas.
Durante este periodo, la bandera colombiana permanecerá a media asta en los edificios públicos y en las representaciones diplomáticas del país en el extranjero.
La medida llega mientras continúan las labores de búsqueda en ciudades como Cali y Pereira, donde los equipos de rescate siguen tratando de localizar a posibles supervivientes entre edificios derrumbados.
Estados Unidos moviliza equipos de rescate
Estados Unidos ha anunciado una importante respuesta a la emergencia.
Washington ha destinado 15,5 millones de dólares en ayuda, orientados a proporcionar alimentos, protección y apoyo en la evaluación de los daños.
Además, se ha movilizado un equipo especializado de respuesta ante desastres (DART) y dos equipos técnicos de búsqueda y rescate urbano procedentes de Fairfax, Virginia, y Los Ángeles, California.
El despliegue responde a una petición de las autoridades colombianas y tiene como objetivo reforzar las operaciones de búsqueda de supervivientes y la coordinación de la emergencia.
España envía un millón de euros
España también ha activado ayuda para Colombia.
El Gobierno ha movilizado un primer paquete de un millón de euros destinado a medicamentos, productos de primera necesidad y apoyo a los profesionales sanitarios que trabajan sobre el terreno.
A esta respuesta se suma el Comité de Emergencia Español, integrado por siete organizaciones humanitarias, que ha activado sus protocolos para intervenir en ámbitos como refugio, alimentación, agua, saneamiento y asistencia sanitaria.
Entre las entidades participantes se encuentran Acción contra el Hambre, Aldeas Infantiles SOS, Entreculturas, Médicos del Mundo, Oxfam Intermón, Plan International y World Vision.
Cruz Roja pide 30 millones de dólares
La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja ha lanzado un llamamiento internacional por 25 millones de francos suizos, unos 30 millones de dólares, para reforzar la respuesta de la Cruz Roja Colombiana.
El objetivo es prestar asistencia aproximadamente a 24.000 personas durante los próximos 24 meses, lo que evidencia que la recuperación no se limitará a la emergencia inmediata.
La reconstrucción de viviendas, carreteras y otras infraestructuras dañadas podría prolongarse durante años en las áreas más castigadas.
El Papa dona 100.000 euros
El papa León XIV ha enviado también 100.000 euros de ayuda humanitaria de emergencia.
La aportación será canalizada a través de la estructura de la Iglesia en Colombia para atender las necesidades de las diócesis afectadas.
El Pontífice ha trasladado además sus condolencias a las familias de las víctimas y su reconocimiento a los equipos de emergencia que continúan trabajando en las labores de búsqueda y atención a los heridos.
Más países preparan asistencia
México, Ecuador, El Salvador y Perú figuran entre los países que han preparado recursos para colaborar con Colombia.
Suiza, por su parte, ha comprometido un millón de francos, alrededor de 1,07 millones de euros, para asistencia humanitaria y recuperación.
Parte de estos fondos serán gestionados mediante el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas y organizaciones locales.
La cooperación exterior comienza así a adquirir una dimensión creciente conforme se conocen las necesidades reales de las regiones afectadas.
Aeropuertos recuperan progresivamente la actividad
Algunas infraestructuras golpeadas por el terremoto han empezado a recuperar la normalidad.
Los aeropuertos que sufrieron daños o interrupciones están reabriendo gradualmente después de las inspecciones técnicas.
Entre ellos se encuentra el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón de Cali, que ya había recuperado sus operaciones comerciales, mientras la Aeronáutica Civil mantenía operativo el espacio aéreo nacional.
La recuperación del transporte resulta especialmente importante para facilitar el traslado de equipos de rescate, material sanitario y ayuda humanitaria.
Miles de familias afrontan ahora la pérdida de sus viviendas
Además de las víctimas humanas, el terremoto ha dejado a numerosas familias sin hogar.
En ciudades como Pereira, algunas personas han tenido que trasladarse a albergues de emergencia después del derrumbe o deterioro de sus viviendas.
La emergencia entrará progresivamente en una segunda fase: inspeccionar edificios, retirar escombros y determinar qué inmuebles pueden repararse y cuáles tendrán que ser reconstruidos completamente.
Las autoridades afrontan, por tanto, una recuperación que podría prolongarse durante meses o incluso años en las zonas más afectadas.
La búsqueda de supervivientes continúa
La prioridad sigue siendo localizar personas entre los escombros.
Los equipos de emergencia trabajan contrarreloj, conscientes de que cada hora resulta determinante para encontrar supervivientes.
Los especialistas también advierten del riesgo del síndrome de aplastamiento en personas que han permanecido atrapadas durante largos periodos, por lo que la atención médica debe comenzar, cuando sea posible, antes incluso de completar su liberación.
Colombia continúa así bajo una emergencia de enormes dimensiones, con un balance de víctimas que todavía puede cambiar y una movilización internacional que crece conforme avanzan las tareas de rescate y evaluación de daños.


















