La deuda de las Administraciones Públicas españolas alcanzó en junio de 2026 un nuevo máximo histórico al situarse en 1,763 billones de euros, según los datos publicados este martes por el Banco de España. La cifra supone un aumento interanual del 4,2%, aunque el peso de la deuda sobre el Producto Interior Bruto descendió hasta el 101,5%, 1,9 puntos porcentuales menos que un año antes.
En términos absolutos, el endeudamiento público continúa creciendo pese a la mejora de la ratio sobre el PIB. La deuda aumentó en unos 74.000 millones de euros respecto a junio de 2025 y también superó el anterior máximo registrado durante el primer trimestre del año.
La reducción de la ratio se explica porque el PIB nominal está creciendo a un ritmo suficiente para que el peso relativo de la deuda disminuya, aunque el volumen total pendiente de pago continúe aumentando.
El Estado concentra la mayor parte del endeudamiento
La Administración Central continúa siendo el principal origen de la deuda pública española.
En junio, la deuda del Estado creció un 4,4% respecto al mismo mes de 2025, situándose en torno a los 1,6 billones de euros. El Banco de España confirma que el incremento del endeudamiento estatal continúa por encima del registrado por algunas otras administraciones.
La Seguridad Social mantiene también un volumen elevado de deuda, relacionado principalmente con los préstamos recibidos del Estado para financiar desequilibrios presupuestarios y atender sus necesidades de financiación.
El saldo de la Seguridad Social alcanzó aproximadamente los 136.000 millones de euros, manteniendo así una tendencia ascendente durante los últimos años.
Las comunidades autónomas también aumentan su deuda
La deuda de las comunidades autónomas alcanzó aproximadamente 355.000 millones de euros, lo que representa alrededor del 20,4% del PIB.
En términos interanuales, el endeudamiento autonómico aumentó un 3,6%, según el avance publicado por el Banco de España.
Las corporaciones locales presentan una evolución diferente. Su deuda descendió un 8,1% respecto al mismo mes del año anterior, situándose en torno a los 21.400 millones de euros.
Esta reducción confirma que ayuntamientos y diputaciones continúan siendo el subsector de las Administraciones Públicas con un menor nivel de endeudamiento.
Más de 64.000 millones de aumento durante el primer semestre
Entre diciembre de 2025 y junio de 2026, la deuda pública española aumentó en más de 64.000 millones de euros.
El Estado concentró la mayor parte de ese incremento, mientras las comunidades autónomas también elevaron significativamente su endeudamiento durante el primer semestre.
A pesar del aumento absoluto, la evolución del PIB ha permitido que la ratio de deuda se mantenga por debajo de los niveles alcanzados durante los años inmediatamente posteriores a la pandemia.
En marzo de 2026, por ejemplo, la deuda se situaba en el 101,6% del PIB y alcanzaba los 1,740 billones de euros. En abril ascendía a unos 1,736 billones y en mayo la ratio había bajado hasta el 100,2% del PIB.
La mayor parte está emitida a largo plazo
La estructura de la deuda española continúa dominada por los valores de largo plazo.
Al cierre de junio, cerca de 1,49 billones de euros correspondían a instrumentos con vencimientos prolongados. El resto se distribuía entre préstamos, valores a corto plazo, efectivo y depósitos.
La utilización predominante de financiación a largo plazo permite reducir el riesgo de tener que refinanciar grandes cantidades de deuda en periodos muy cortos, aunque también implica que los costes financieros asociados a los tipos de interés se trasladan progresivamente a las cuentas públicas conforme vencen emisiones antiguas y deben sustituirse por otras nuevas.
Récord en euros, pero menor peso sobre la economía
Los datos del Banco de España reflejan dos tendencias simultáneas: España nunca había acumulado tanta deuda pública en términos nominales, pero su peso sobre la economía es menor que hace un año.
En junio de 2025, la ratio se situaba 1,9 puntos porcentuales por encima del actual 101,5%.
Esta diferencia resulta relevante porque la sostenibilidad de la deuda no depende únicamente de su volumen absoluto, sino también del tamaño de la economía, el crecimiento, los tipos de interés, el déficit público y la capacidad del Estado para hacer frente a sus obligaciones.
España continúa, no obstante, con una deuda equivalente a algo más de toda su producción económica anual, por lo que la reducción progresiva de esta ratio seguirá siendo uno de los grandes retos de las finanzas públicas durante los próximos años.









