Moncloa no pondría «ningún inconveniente» a un eventual viaje del rey Felipe VI a Ceuta tras la reciente crisis migratoria, asegurando además que vería la iniciativa «con buenos ojos». Así lo revelan fuentes de Presidencia citadas por el diario digital Público, en unas declaraciones en las que el Ejecutivo matiza que en ningún caso le corresponde dictar la agenda al jefe del Estado.
Contactos entre Zarzuela y Moncloa
A pesar del beneplácito del Gobierno, no existe de momento un anuncio formal sobre el desplazamiento del monarca:
- Sin comunicación oficial: Zarzuela no ha trasladado formalmente al Ejecutivo que el viaje esté programado.
- Conversaciones tras el repunte migratorio: Tras la entrada masiva del 30 de julio, se mantuvieron contactos entre los equipos de la Casa Real y Moncloa en los que se sopesó dicha opción sin concretarse como decisión definitiva.
- El papel del refrendo: Desde el Gobierno recuerdan que los actos del Rey deben estar refrendados por el presidente o el ministro competente (art. 64.1 de la Constitución), desmintiendo rotundamente las informaciones que hablaban de un supuesto veto o prohibición previa a Felipe VI para trasladarse a la ciudad autónoma.
Repercusión diplomática y soberanía
Un hipotético viaje del monarca a la ciudad norteafricana conlleva una notable relevancia geopolítica:
- Precedente histórico: En la etapa democrática, únicamente Juan Carlos I y la reina Sofía han realizado una visita oficial como reyes a Ceuta y Melilla (en noviembre de 2007), un acontecimiento que desencadenó una seria protesta diplomática por parte de Marruecos y la llamada a consultas de su embajador.
- Lectura geopolítica: En el contexto actual de tensión asistencial tras los sucesos de julio, la presencia de Felipe VI supondría un gesto de apoyo institucional a la población ceutí, interpretándose al mismo tiempo como un firme respaldo a la soberanía española sobre el territorio.












