Diego Cruz arrojó una tasa de 0,75 mg/l tras ser interceptado por la Policía Nacional a la salida del recinto ferial y afronta en el atestado policial una presunta desobediencia a los agentes
El concejal delegado del Área de Cultura, Educación y Tradiciones del Ayuntamiento de Almería, Diego Cruz Mendoza, representante del Partido Popular, ha formalizado su dimisión tras haber registrado un resultado positivo en una prueba de alcoholemia practicada mientras conducía un vehículo de titularidad municipal. Las comprobaciones administrativas y policiales arrojaron una tasa de 0,75 miligramos de alcohol por litro en aire espirado, cifra que rebasa el margen fijado en el Código Penal para ser considerado un presunto delito contra la seguridad vial. Los hechos ocurrieron en la madrugada de este lunes, al término de una de las jornadas programadas en la Feria de la capital almeriense.
Las actuaciones comenzaron cuando efectivos de la Policía Nacional, integrados en el dispositivo especial de seguridad desplegado en las vías de evacuación del recinto ferial, observaron una maniobra descrita como conducción «extraña» por parte del automóvil oficial. Tras ordenar la detención del vehículo, la Policía Local de Almería asumió la competencia en la instrucción de las diligencias. En el atestado elaborado por las fuerzas de seguridad locales se incorporaron tanto la medición cuantitativa de alcohol registrada como el relato de las circunstancias operativas de la detención, incluyendo la imputación de una presunta desobediencia a los agentes a causa de la conducta mostrada por el responsable político durante la intervención.
Comunicación oficial de la renuncia y disculpas públicas
Tras la confirmación de las actuaciones por parte de las fuentes municipales y de los cuerpos de seguridad, el hasta ahora titular de Cultura emitió una declaración pública a través de un comunicado difundido en sus canales de redes sociales para anunciar su renuncia formal. En su manifestación escrita, Diego Cruz admitió haber cometido «un error» y trasladó sus disculpas «de forma sincera a todos los almerienses», haciendo extensión de su perdón a los integrantes de la corporación municipal y a su entorno familiar.
Dentro del texto explicativo, el edil saliente precisó que los acontecimientos desarrollados durante la madrugada «no tuvieron consecuencias ni materiales ni personales», si bien recalcó que dicha circunstancia «no resta gravedad a lo ocurrido». Asimismo, señaló: «Asumo plenamente la responsabilidad de mis actos y por coherencia y ejemplaridad, presento mi dimisión como concejal del Ayuntamiento de Almería», añadiendo que el ejercicio de su cargo en el pleno municipal ha constituido el «mayor honor» de su trayectoria y que afrontará el procedimiento posterior «con humildad y respeto».
Reacciones de la oposición municipal
La dimisión del edil se ha producido en consonancia temporal con los pronunciamientos de los grupos políticos de la oposición. Previamente al comunicado emitido por el propio protagonista, el secretario general del PSOE en la capital almeriense, Juanfra Colomina, se dirigió a la alcaldesa de la ciudad, María del Mar Vázquez, para solicitar la destitución «inmediata» y «fulminante» del miembro de su equipo de gobierno.
En la argumentación del dirigente socialista se expuso que «un concejal del Ayuntamiento de Almería debe ser consciente de que ostenta una responsabilidad pública y que su comportamiento tiene una dimensión política e institucional que no puede ignorarse». La renuncia voluntaria comunicada por el representante del grupo popular zanjó la exigencia de cese de la formación opositora.













