El equipo Red Bull Racing ha vuelto a superar los límites de las exhibiciones del motor al hacer rodar un monoplaza de Fórmula 1 sobre los raíles del metro de Madrid. Durante los últimos 20 años, la escudería ha hecho circular sus vehículos por terrenos diversos como la arena o la nieve, además de completar cambios de neumáticos en la oscuridad total e incluso en condiciones de gravedad cero. Sin embargo, nunca hasta la fecha un monoplaza había sido adaptado específicamente para avanzar sobre la infraestructura ferroviaria.
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La demostración se ha llevado a cabo en la estación situada justo frente al Madring. La llegada del Gran Premio de España a Madrid este fin de semana, con un trazado urbano caracterizado por su accesibilidad a través de varias estaciones de metro que llegan a sus puertas, ofreció el escenario para esta adaptación técnica sin precedentes.
Un desarrollo de ingeniería entre Canillejas y Milton Keynes
Para hacer posible el proyecto, la división Heritage de Red Bull trabajó conjuntamente con el colectivo de ingenieros Andtonic. En los talleres de Canillejas, situados a poca distancia del Madring, se diseñaron y fabricaron durante seis meses unas ruedas metálicas específicas con un peso de 29,8 kg cada una, lo que supone el doble del peso de una rueda convencional.
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Posteriormente, estas ruedas de metal se trasladaron a la sede del equipo en Milton Keynes para ser montadas en un Red Bull RB8, modelo con el que Sebastian Vettel se proclamó campeón del mundo en 2012 y cuyo ancho resultaba adecuado para la distancia entre rieles. Red Bull documentó todo este proceso de preparación tanto en España como en Inglaterra.
Pruebas técnicas y ejecución en las vías madrileñas
El proceso de adaptación requirió reducir el peso de las ruedas metálicas para evitar daños en las suspensiones del vehículo. Los trabajos se realizaron en un plazo acotado con el objetivo de cumplir con los horarios fijados por la red de transportes de Madrid para la exhibición, programada a primera hora de la mañana.
Antes de la prueba definitiva en la red subterránea, los ingenieros realizaron un ensayo previo instalando las ruedas de metal en un karting. Una vez validado el sistema, el piloto Patrick Friesacher —antiguo integrante del Red Bull Junior Team y con un historial de 11 carreras disputadas con la escudería Minardi en 2005— fue el encargado de pilotar el RB8 sobre los raíles. El piloto austríaco, que mantiene su vinculación con Red Bull para exhibiciones, completó un recorrido de 5 km en las vías, pasando por la estación de Feria de Madrid, ubicada frente a la entrada del circuito.








