El Gobierno de coalición publicará este jueves en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el segundo Real Decreto-ley en materia de vivienda, impulsado por Sumar, que contempla la renovación automática e indefinida de los contratos de alquiler. La norma se divulga un día después del primer decreto —que fijaba la vigencia máxima de los contratos hasta diciembre de 2028— para garantizar que sea esta última versión la que prevalezca legalmente.
La aprobación de ambos textos responde a un intenso proceso de negociación en el seno del Ejecutivo, acelerado tras el impacto social por el desahucio de una anciana de 87 años y el incremento de la presión ciudadana en las calles.
Votación crucial en el Congreso y principales medidas
La vigencia de las medidas dependerá de la sesión plenaria convocada para este viernes en el Congreso de los Diputados, donde el Ejecutivo busca convalidar ambos Reales Decretos-ley sin contar aún con las apoyos parlamentarios garantizados:
- Prórrogas y topes de renta: El paquete normativo incluye la prórroga por dos años de los contratos que venzan antes de finales de 2028 y mantiene el límite del 2 % para la actualización anual de las rentas.
- Regulación y antidesahucios: Se establece una regulación específica para el alquiler de temporada y por habitaciones, al tiempo que se amplia la protección contra desahucios para familias vulnerables sin alternativa habitacional hasta el 31 de diciembre de 2030.
- Fondo buitre: Se introducen matices a las operaciones de fondos de inversión, aplicándose limitaciones cuando las compras se efectúen a un precio inferior al 70 % de su valor de tasación en el mercado.
Tensión política y movilización social
Pese a la división que ha generado el troceo normativo en dos decretos —un formato que no satisfizo plenamente a Sumar—, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, confía en su convalidación este viernes y ha pedido a los grupos políticos alejarse de la «bronca habitual».
Paralelamente, la presión social se mantiene activa en las calles. Organizaciones como el Sindicato de Inquilinos respaldan la acampada instalada en la Puerta del Sol de Madrid —que cumple su quinto día— y diversas protestas convocadas en otras ciudades para exigir la plena aprobación de estas garantías habitacionales.








