El exministro de Transportes, José Luis Ábalos, ha roto su silencio tras conocerse el histórico fallo del Tribunal Supremo sobre el llamado ‘caso de las mascarillas’. En un audio de 12 minutos grabado desde la prisión de Soto del Real y adelantado por la Cadena SER, el antiguo dirigente socialista ha arremetido con dureza contra el proceso judicial, calificándolo de «político» y asegurando que el desenlace estaba «predeterminado» de antemano.
«Nos hubiéramos ahorrado una tortura física y también psicológica», ha lamentado el exministro, quien sostiene la tesis de que el tribunal ha actuado con motivaciones ajenas a lo estrictamente jurídico.
«No esperaba penas tan abultadas»
Ábalos ha mostrado su profunda decepción tras conocer los detalles de la resolución del Alto Tribunal, que lo condena a 24 años y tres meses de cárcel por los delitos de organización criminal, cohecho, malversación de fondos públicos y tráfico de influencias.
«Es cierto que siempre tuve la intuición de que iba a haber una condena, pero no esperaba, lógicamente, esas penas tan abultadas, que creo que han llamado la atención incluso a quien tuviera inquina y deseara la mayor de las penas», ha expresado el exdirigente.
La sentencia del Supremo da por probado que tanto él como su exasesor, Koldo García —condenado a su vez a 19 años y ocho meses de prisión—, «urdieron» un entramado criminal para amañar contratos públicos durante la pandemia.
Críticas al pacto de Víctor de Aldama
En el mismo mensaje, Ábalos ha dirigido sus reproches hacia el empresario Víctor de Aldama, pieza clave en la red de comisiones. El tribunal ha dictado para Aldama una pena notablemente inferior —cuatro años y medio de cárcel— que, además, le exime de entrar en prisión y de devolver los 3,7 millones de euros que se embolsó en comisiones.
A ojos de Ábalos, este beneficio judicial responde a una estrategia puramente política por parte del empresario. «El señor Aldama no ha delatado a nadie que no tuviera carácter político», ha denunciado desde la cárcel. «No ha señalado a nadie más que no tuviera un cargo político y, en ese sentido, me parece que todo tiene implicaciones políticas muy claras», ha zanjado, sugiriendo que la confesión se tejió a medida para perjudicarle.
















