La Justicia extremeña muestra su preocupación ante la dificultad para localizar al hermano del presidente del Gobierno, cuya causa por presunto trato de favor en la Diputación de Badajoz entra en una fase decisiva.
La instrucción judicial que afecta a David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, ha alcanzado un punto de máxima tensión. La Audiencia Provincial de Badajoz, que se prepara para el juicio oral, ha encendido las alarmas tras detectarse que el acusado no estaría plenamente localizable en su residencia habitual en España. Esta circunstancia, que ha trascendido en un momento procesal clave, genera inquietud ante posibles maniobras dilatorias o dificultades para garantizar su presencia en el banquillo de los acusados.
Una contratación bajo sospecha
El origen del procedimiento se remonta a la polémica incorporación de David Sánchez a la Diputación de Badajoz. El hermano del líder del Ejecutivo fue designado responsable de una oficina cultural que, según los indicios recabados durante la investigación, habría sido creada ad hoc para él. La Justicia ha detectado posibles irregularidades en el proceso de selección y signos de trato de favor, lo que ha derivado en imputaciones dentro de la estructura del PSOE extremeño.
En el centro del escrutinio judicial se encuentra también la figura de Miguel Ángel Gallardo, quien fuera presidente de la Diputación y líder de los socialistas en la región. Su papel en la creación del puesto de trabajo ha sido objeto de análisis minucioso por parte de los tribunales, mientras la oposición califica el caso como un ejemplo de nepotismo institucional.
Incertidumbre en el entorno de La Moncloa
La falta de una localización clara del acusado añade una presión inédita a un caso que ya supone un lastre político para el Ejecutivo. Desde que se inició el escándalo, David Sánchez ha mantenido un perfil bajo y su salida de la institución provincial fue presentada como un gesto de responsabilidad. Sin embargo, el avance de la causa hacia el juicio oral sitúa al «hermano del presidente» en una posición delicada que amenaza el discurso de regeneración y transparencia del Gobierno.
Fuentes judiciales advierten de que cualquier falta de colaboración o problema para asegurar su comparecencia podría derivar en un escenario procesal complejo, agravando el impacto mediático de un proceso que ya es seguido con lupa.
Un escenario político convulso
Para el presidente del Gobierno, el horizonte judicial de su hermano se suma a otros frentes abiertos que afectan a su entorno familiar y político. En un contexto de desgaste, la posibilidad de que el juicio se convierta en un escaparate de supuestas prácticas de «enchufe» en instituciones gobernadas por el PSOE genera un temor evidente en círculos gubernamentales. La Audiencia de Badajoz, por su parte, busca evitar sobresaltos y asegurar que el proceso se desarrolle con todas las garantías, a pesar de la incertidumbre actual sobre el paradero del principal encausado.



















