En una decisión relevante, la Sección de Vigilancia Penitenciaria del Tribunal de Instancia de Salamanca ha concedido el primer permiso penitenciario solicitado por Alfonso Basterra, quien fue condenado a 18 años de prisión por el asesinato de su hija Asunta en 2013.
Este permiso, sin embargo, no puede ser ejecutado de inmediato, ya que es susceptible de apelación y deberá ser confirmado de manera firme. Este fallo se presenta tras la negativa inicial de Instituciones Penitenciarias, que rechazó el permiso ordinario que Basterra había solicitado anteriormente.
De acuerdo con la información proporcionada por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, si se interpone recurso sobre esta reciente decisión, será la Audiencia de Salamanca la que se pronunciará al respecto en el futuro.
Es importante destacar que Basterra comparte la misma condena que su exmujer, Rosario Porto, quien también fue sentenciada a 18 años por el asesinato de su hija. Porto se suicidó en 2020 mientras cumplía su condena en la prisión de Brieva, en Ávila, habiendo estado recluida en tres diferentes centros penitenciarios durante su tiempo tras las rejas: A Lama en Pontevedra, Teixeiro en A Coruña y finalmente Brieva.
La pareja fue condenada en 2015 tras un juicio en el cual el jurado popular, tras evaluar las pruebas, los declaró culpables por la muerte violenta de Asunta. La menor fue hallada sin vida en una pista forestal cercana a una propiedad de Rosario Porto, un caso que conmocionó a la sociedad.
A pesar de las evidencias en su contra, incluyendo análisis toxicológicos que revelaron que Asunta había sido sedada con benzodiacepinas varios meses antes de su asesinato, tanto Basterra como Porto mantuvieron su inocencia a lo largo del proceso judicial. Sus declaraciones fueron consideradas inconsistentes por el juez y el jurado, quienes no encontraron suficiente credibilidad en la defensa presentada por ambos.
El caso de Asunta ha dejado una profunda huella en la opinión pública, generando un gran interés mediático y debate sobre la violencia familiar y los derechos de los menores. La concesión del permiso a Basterra ha reavivado el caso en el foco de la atención pública, con muchas voces cuestionando la decisión del juez.
En conclusión, la situación de Alfonso Basterra, que ahora cuenta con un permiso penitenciario asignado, queda en manos de posibles recursos legales y de la reacción de la justicia, que deberá decidir en los próximos meses si este permiso se lleva a cabo o no. La comunidad sigue observando de cerca cómo se desarrollarán los acontecimientos en este caso que ha sido objeto de intensos debates y análisis.

















