Con dos goles del mediocentro —el último de penalti en el minuto 125— y otro de Lukaku, los ‘Diablos Rojos’ levantan un 0-2 en contra en un partido que tenían perdido en el minuto 85.
El fútbol no entiende de lógica y este Mundial de 2026 ya tiene su primer gran guion de película. Cuando el seleccionador belga, Rudi Garcia, decidió retirar del césped a Kevin De Bruyne y a Jérémy Doku con un 0-2 adverso en el marcador, todo el mundo interpretó el movimiento como una rendición en los dieciseisavos de final. Sin embargo, una parada milagrosa de Thibaut Courtois y un arrebato de orgullo liderado por Romelu Lukaku y Youri Tielemans forzaron una prórroga improbable que terminó con máxima locura: un penalti en el último suspiro que mete a Bélgica en los octavos de final.
Senegal perdonó y la pizarra de Thiaw funcionó… a medias
El técnico senegalés, Thiaw, sorprendió de inicio dejando en el banquillo a estrellas como Nico Jackson y apostando por Ciss como central. La fórmula maniató por completo a una Bélgica gris, donde De Bruyne volvió a deambular sin rumbo.
Tras un fallo incomprensible a portería vacía de Sarr, Senegal no perdonó en el minuto 32 gracias a Diarra, que cazó un rechace tras un testarazo al poste. Ya en la segunda mitad, en el minuto 51, el propio Ismaïla Sarr se redimió de su error inicial bajando con el pecho un pase largo de Niakhaté para fusilar a Courtois y poner un 0-2 que parecía definitivo.
Con el equipo belga roto y Doku marchándose del campo visiblemente enfadado por su sustitución, Courtois evitó el tercero de Sadio Mané. Esa parada lo cambió todo.
Tres goles agónicos para la historia
Cuando Senegal ya saboreaba la clasificación, emergió la vieja guardia belga para firmar un desenlace de infarto:
- Minuto 86 (1-2): Romelu Lukaku, que había entrado tras el descanso, cazó un centro de Meunier para recortar distancias.
- Minuto 89 (2-2): Solo tres minutos después, Youri Tielemans cabeceó a la red aprovechando una pésima salida del guardameta Diaw, desatando la locura y mandando el choque a la prórroga.
El drama del minuto 125
En el tiempo extra, Senegal acusó el golpe anímico y la fatiga, especialmente tras la retirada de Mané. Aunque Mbaye tuvo el gol de la victoria para los africanos, el destino se guardaba una última carta. En la última jugada del partido, Camara derribó a Tielemans dentro del área. Tras la revisión del VAR, el propio centrocampista del Aston Villa asumió la responsabilidad y convirtió la pena máxima en el minuto 125, desatando el delirio belga.
Las estadísticas del partido
| Métrica | Bélgica 🇧🇪 | Senegal 🇸🇳 |
| Goles | 3 | 2 |
| Goles Esperados (xG) | 1.80 | 3.54 |
| Remates Totales | 19 | 19 |
| Posesión de Balón | 52.2% | 47.8% |
| Pases Completados | 699 (86.1%) | 639 |
El dato clave: Senegal generó un volumen de juego ofensivo muy superior (3.54 xG frente a 1.80 xG de los europeos), pero Bélgica tiró de efectividad anotando tres goles entre el minuto 86 y el final de la prórroga.


















