El Pleno del Congreso de los Diputados ha vivido hoy uno de sus episodios más tensos de la legislatura. La sesión ha sido suspendida momentáneamente tras la expulsión de un diputado de VOX, quien fue obligado a abandonar el hemiciclo después de protagonizar un airado enfrentamiento con la presidencia de la Cámara.
El origen del conflicto
El incidente comenzó durante el turno de debate, cuando el parlamentario de la formación de Santiago Abascal utilizó expresiones que la presidencia consideró ofensivas y fuera del orden del día. Tras recibir tres llamadas al orden reglamentarias —el máximo permitido antes de la expulsión—, el diputado se negó a retractarse y elevó el tono de sus protestas.
Los puntos clave de la bronca parlamentaria fueron:
- Desobediencia reiterada: A pesar de las advertencias, el diputado continuó increpando desde su escaño, cuestionando la imparcialidad de la presidencia.
- Encaramiento directo: Lejos de abandonar el salón de sesiones tras la orden de expulsión, el parlamentario se encaró visual y verbalmente con la mesa presidencial, lo que obligó a intervenir a los servicios de la Cámara.
- Abandono del hemiciclo: Finalmente, y ante la insistencia de la presidencia y el murmullo generalizado del resto de grupos, el diputado abandonó el pleno acompañado por los aplausos de su bancada y las críticas del resto de la cámara.
Reacciones de los grupos
La expulsión ha generado una cascada de reacciones inmediatas:
- Desde VOX: Han calificado la medida de «censura» y un ataque a la libertad de expresión de sus representantes, acusando a la presidencia de actuar con «sectarismo».
- Grupos del Gobierno y oposición mayoritaria: Han lamentado el «espectáculo» y han defendido la autoridad de la presidencia para mantener el decoro y la educación en la sede de la soberanía nacional.
El Reglamento en la mano: Según el Reglamento del Congreso, la expulsión conlleva la prohibición de asistir al resto de la sesión del día y podría derivar en una sanción económica o suspensión temporal de funciones si la Mesa del Congreso así lo determina en los próximos días.
Este nuevo altercado profundiza la brecha de crispación que domina la actividad parlamentaria, en una semana marcada por debates de alto voltaje político.















