Las primeras estructuras de sombreado ya se instalan en el área del embolsamiento para proteger a los miles de fieles previstos del calor del próximo 27 de mayo.
CEUTA – La Ciudad Autónoma ha puesto en marcha la maquinaria logística para una de las citas más señaladas del calendario religioso y social de la ciudad: la Fiesta del Sacrificio (Eid al-Adha). Desde este lunes, el área del embolsamiento de Loma Colmenar ha comenzado a transformarse para acoger el rezo colectivo o Musal-la.
Dispositivo contra las altas temperaturas
Dada la proximidad del verano y la previsión de temperaturas intensas para finales de mes, la prioridad de los operarios se ha centrado en la instalación de estructuras metálicas y carpas. El objetivo es garantizar que los asistentes dispongan de amplias zonas de sombra durante la oración, que tendrá lugar el próximo 27 de mayo.
Este despliegue preventivo busca evitar incidentes relacionados con el calor, proporcionando un entorno seguro y resguardado para la comunidad musulmana ceutí que, año tras año, acude de forma multitudinaria a este enclave.
Logística y acondicionamiento del terreno
Más allá de la protección solar, el dispositivo organizativo contempla una serie de actuaciones que se desarrollarán durante las próximas jornadas:
- Delimitación del espacio: Organización de las áreas de rezo para optimizar el aforo.
- Accesos y seguridad: Preparación de las vías de entrada y salida para agilizar el flujo de personas.
- Adecuación del terreno: Limpieza y acondicionamiento de la explanada de Loma Colmenar.
Un enclave consolidado: La elección de Loma Colmenar no es casual. Su amplitud y capacidad logística lo han convertido en el punto neurálgico de la festividad, permitiendo que miles de personas se reúnan en un acto de fe colectivo que marca el inicio oficial de la jornada festiva.
La Fiesta del Sacrificio conmemora uno de los pasajes más significativos de la tradición islámica y representa un momento de unidad y celebración para gran parte de la población de Ceuta. Con el inicio del montaje, la ciudad entra en la cuenta atrás para vivir una de sus tradiciones más arraigadas.















