La festividad mantiene precios estables respecto al año anterior, situándose en 350 euros por animal, mientras la demanda se dispara con cientos de reservas previas.
CEUTA – La cuenta atrás para el Eid al-Adha 2026 ha comenzado oficialmente en Ceuta con el desembarco de las primeras cabezas de ganado. Según informa el diario El Faro de Ceuta, la actividad en las instalaciones ganaderas, especialmente en la empresa Jimena, se ha intensificado tras la llegada de dos camiones procedentes de Murcia con aproximadamente 1.000 corderos, a los que se sumarán otros 800 en los próximos días.
Estabilidad en los precios y bienestar animal
A pesar del incremento en los costes de transporte y mantenimiento, el sector ha hecho un esfuerzo por no repercutir estas subidas en el bolsillo de los ciudadanos. El precio por ejemplar se ha fijado en 350 euros, una cifra idéntica a la de la festividad pasada.
«Hemos luchado para mantener un precio equitativo y ajustado para todas las familias de Ceuta», explicó Mohamed Ali, gerente de la empresa Jimena, a El Faro de Ceuta.
Para garantizar la calidad del ganado, el traslado se realizó durante la noche para minimizar el estrés. Actualmente, los animales pasan por un estricto periodo de adaptación:
- Primeras 24 horas: Dieta exclusiva de agua y paja para estabilizar el sistema digestivo tras el viaje.
- Fase de engorde: Alimentación libre con pienso mediante tolvas de 500 kilos.
- Evolución de peso: Se espera que los ejemplares, que hoy rondan los 38 kilos, alcancen un peso óptimo de 43 kilos para el día de la celebración.
Una tradición que moviliza a la comunidad
La respuesta de los ceutíes no se ha hecho esperar. Antes incluso de que los animales pisaran suelo caballa, ya se habían registrado cerca de 400 ventas. El ambiente en los cebaderos refleja el espíritu de la festividad, recibiendo visitas constantes de familias que acuden con niños para elegir personalmente el ejemplar que formará parte de su celebración.
En total, se espera que la cifra de animales en los distintos cebaderos de la ciudad roce las 2.000 cabezas, asegurando así el suministro para una de las fechas más señaladas del calendario local, donde la comunidad, la reunión familiar y la tradición son las auténticas protagonistas.














