Según datos de la AEMET, en julio y agosto las temperaturas máximas en Ceuta suelen superar los 30 ºC; ese calor eleva el riesgo de golpe de calor en perros y gatos y obliga a adaptar rutinas y cuidados.
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Hidratación y acceso constante a agua
Garantiza agua fresca siempre disponible y revisa el bebedero con frecuencia: en calor el agua se calienta y se contamina antes.
Si tu mascota bebe menos, observa sin forzar. Algunos animales reducen la ingesta y buscan lugares más frescos; facilita varios puntos de agua si la vivienda lo permite.
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Evita el sobreesfuerzo: paseos y juegos
Adapta la duración e intensidad de paseos y juegos a la temperatura y al tipo de suelo: superficies calientes dañan las almohadillas.
Como regla práctica, evita salir con calor intenso; prioriza las horas más frescas (amanecer o anochecer) y acorta las salidas si notas fatiga o respiración forzada.
Sombra, ventilación y lugares frescos en casa
Ofrece una zona ventilada y con sombra donde la mascota pueda elegir quedarse.
Si usas ventiladores, sitúalos de modo que no soplen de forma directa y constante sobre el animal; debe tener la opción de alejarse. Evita espacios cerrados donde el calor se acumule.
Ojo con los vehículos: nunca son un lugar seguro
No dejes a perros o gatos dentro del coche, aunque las ventanas estén entreabiertas; la temperatura puede subir en minutos.
Cuidados del pelaje: ni recortes drásticos ni baños innecesarios
El pelaje protege frente al sol y al frío; los afeitados completos no suelen ser adecuados. Consulta a un peluquero o veterinario antes de cortar.
Los baños deben reservarse a necesidades higiénicas concretas. Baños excesivos o productos inadecuados pueden irritar la piel y reducir la protección natural.
Señales de alarma: qué vigilar
El golpe de calor requiere atención veterinaria urgente. Vigila estos signos:
- Jadeo intenso y dificultad para respirar.
- Letargo o desorientación.
- Lengua o encías con aspecto anormal.
- Vómitos o diarrea.
- Debilidad marcada o colapso.
Algunas razas o animales con problemas respiratorios, cardíacos o sobrepeso son más vulnerables; ante la duda, contacte con su veterinario.
Qué hacer si sospechas un golpe de calor
Actúa con calma y busca ayuda profesional cuanto antes.
- Trasládala a un lugar fresco y con sombra.
- Ofrece agua solo si está consciente y puede beber con normalidad.
- Enfría de forma gradual: humedece con agua fresca (sin hielo) y deja que se seque al aire.
- No retrases la atención veterinaria si los síntomas apuntan a golpe de calor.
El objetivo es reducir la temperatura sin provocar hipotermia; si la situación empeora, priorice la valoración urgente por un profesional.
Prevención práctica para el día a día
Planifique: agua a mano, paseos adaptados y descansos frecuentes. En mascotas mayores o con patologías preexistentes, extreme la vigilancia del esfuerzo y del entorno.
Fuente: recomendaciones de prevención del sobrecalentamiento y guías de primeros auxilios veterinarios; consulte a su veterinario para pautas adaptadas a su animal y su situación en Ceuta.








