La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha lanzado una advertencia seria al sector energético y al Gobierno. En un informe publicado este jueves, el organismo regulador reclama medidas urgentes para mitigar los cambios bruscos de tensión en la red, tras analizar las causas técnicas que provocaron el apagón masivo que dejó a oscuras a amplias zonas del país en el verano de 2025.
Lecciones tras el colapso del sistema
El informe de Competencia señala que la infraestructura actual presenta «vulnerabilidades críticas» ante la intermitencia de las energías renovables y los picos de demanda extrema. El apagón de 2025, que afectó a millones de usuarios y paralizó industrias clave, fue el resultado de una descompensación técnica que el sistema no fue capaz de absorber de forma automática.
Para evitar que se repita un escenario similar, la CNMC propone una hoja de ruta centrada en la resiliencia del sistema:
- Inversión en estabilizadores: Obligar a las distribuidoras a instalar equipos de última generación que compensen las fluctuaciones de tensión en milisegundos.
- Digitalización de la media tensión: Extender los sensores inteligentes a toda la red para predecir fallos antes de que se conviertan en cascada.
- Nuevos protocolos de desconexión: Revisar los algoritmos que deciden qué zonas se sacrifican para salvar el resto de la red en caso de emergencia.
«La transición energética no puede comprometer la seguridad del suministro; necesitamos una red que sea tan flexible como nuestras fuentes de generación», subraya el documento de la CNMC.
El papel de Red Eléctrica y las distribuidoras
El regulador apunta directamente a la necesidad de actualizar los planes de inversión de Red Eléctrica de España (REE) y de las grandes compañías eléctricas. Según la CNMC, el ritmo de actualización de las subestaciones se ha quedado atrás respecto a la velocidad con la que se están integrando parques eólicos y fotovoltaicos.
Esta falta de sintonía técnica es la que genera los «cambios bruscos de frecuencia» que ponen en riesgo la estabilidad del flujo eléctrico nacional y las conexiones internacionales con Francia y Portugal.
El coste de la seguridad
Uno de los puntos más sensibles del informe es quién asumirá el coste de estas mejoras. Competencia sugiere que parte de la inversión deberá reflejarse en los peajes de transporte y distribución, lo que abre un debate sobre el impacto que esto tendrá en la factura de la luz de los hogares y las empresas a medio plazo.
El Ministerio de Transición Ecológica ya estudia las recomendaciones, consciente de que la sombra del apagón de 2025 sigue siendo un argumento de peso para la oposición y un motivo de preocupación para la gran industria, que exige garantías de suministro para mantener su competitividad.



















