Los influencers Zona Gemelos preparan su mayor apuesta hasta la fecha con ‘La cárcel de los gemelos dúo’. El programa, que se aleja de la televisión tradicional para conquistar internet, ha confirmado un casting explosivo encabezado por tres de los rostros más mediáticos y controvertidos de la última década.
Tras el éxito de sus ediciones anteriores, los creadores de contenido conocidos como los Zona Gemelos han dado un golpe sobre la mesa al anunciar un trío de concursantes que garantiza conflicto, espectáculo y audiencias millonarias en redes sociales. El nuevo formato, que se desarrollará en una nave decorada como una prisión en Boadilla del Monte (Madrid), comenzará el próximo 15 de marzo.
Las reinas de la polémica
La última incorporación confirmada es Dakota Tárraga. La joven, que saltó a la fama por su volcánica participación en Hermano Mayor y su posterior paso por Supervivientes, regresa al foco mediático tras un periodo de retiro. Dakota se une así a Aida Nízar e Ylenia Padilla, formando un triángulo de personalidades fuertes que ya han hecho historia en la televisión convencional y que ahora buscan reinar en la plataforma de Google.
Reencuentros y rostros conocidos
El casting no solo apuesta por mujeres de armas tomar. Entre los nombres masculinos confirmados destacan:
- Frank Cuesta: El popular presentador de Frank de la jungla y activista, quien aportará un perfil diferente al encierro.
- Labrador: Tras su breve paso por la edición anterior, regresa para formar pareja con su ex, Ylenia Padilla, reeditando el tándem que los hizo famosos en Gandía Shore.
¿Realidad o estrategia publicitaria?
Pese a la expectación generada, existe cierto escepticismo entre los seguidores del género. En ediciones pasadas, la organización anunció nombres como Aramis Fuster o Bea «La Legionaria» que nunca llegaron a participar. Sin embargo, el jugoso premio de 250.000 euros y la creciente relevancia de los formatos de telerrealidad en YouTube sugieren que, esta vez, los Zona Gemelos van muy en serio.
La paradoja del proyecto radica en que, aunque tanto los creadores como los participantes suelen criticar duramente a la televisión tradicional, el éxito del show depende directamente de figuras que nacieron y crecieron profesionalmente en la pequeña pantalla.












