La 1 de RTVE vive su entrega más solidaria en Picaña con la reconstrucción de hogares afectados por la DANA antes de encarar la recta final del concurso
El certamen de decoración de Televisión Española, ‘DecoMasters’, ha alcanzado uno de sus puntos de inflexión más significativos en su última entrega emitida en La 1. El programa no solo ha servido para designar a las cuatro parejas semifinalistas que lucharán por el título, sino que ha supuesto la salida definitiva de los concursantes más mediáticos y, a su vez, conflictivos de la edición: Eduardo Navarrete y La Terremoto de Alcorcón.
Con esta eliminación, el talent show define su cuadro de honor para la penúltima fase del concurso. Los aspirantes que continúan en la competición son Isa Pantoja y Asraf Beno, Mar Flores y Carlo Costanzia, Belén Rodríguez y Raquel Meroño, y los hermanos Gemeliers.
Un desafío solidario en el epicentro de la tragedia de la DANA
La jornada estuvo marcada por una profunda carga emocional. Los concursantes y el equipo de producción se desplazaron hasta la localidad valenciana de Picaña, uno de los municipios que sufrió con mayor crudeza los efectos de la DANA en octubre de 2024. El reto consistió en transformar y recuperar dos viviendas devastadas por el agua para devolver a sus propietarios el «calor de hogar», trabajando bajo un presupuesto inicial de 2.000 euros por proyecto que el programa incrementó posteriormente.
La prueba por equipos comenzó tras un reto de habilidad de tapizado en el que se impusieron Navarrete y La Terremoto. No obstante, la victoria en la fase principal fue para el equipo liderado por los Gemeliers junto a Isa Pantoja y Asraf Beno, cuyos trabajos fueron considerados los mejores por el jurado. Por el contrario, la pareja formada por el diseñador y la artista fue enviada directamente a la prueba de expulsión tras exceder el presupuesto y protagonizar constantes enfrentamientos verbales que obligaron a la intervención de los jueces.
Prueba de eliminación: el adiós a la pareja más convulsa
En el duelo final, las parejas integradas por Mar y Carlo, Belén y Raquel, y los citados Navarrete y La Terremoto, se enfrentaron al reto de rediseñar las oficinas de una empresa de sostenibilidad. La tarea exigía crear despachos modernos y acogedores con un foco especial en la iluminación.
Mientras que Raquel Meroño y Belén Rodríguez deslumbraron con un resultado que los jueces calificaron como de «portada de revista», la propuesta de Navarrete y La Terremoto reflejó la fractura total entre ambos. Durante la ejecución, el diseñador llegó a desentenderse de las tareas, delegando toda la responsabilidad en su compañera. Esta falta de armonía en la ejecución técnica y estética selló su destino en el programa, convirtiéndolos en los últimos expulsados antes de la gran semifinal.




















