La Guardia Civil ha desarticulado en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas una red criminal dedicada presuntamente a cometer estafas contra compañías aéreas mediante la presentación de falsas reclamaciones por pérdida de equipaje. Según ha informado la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid, la operación se ha saldado con 22 personas investigadas por un fraude cuyo importe global supera los 90.000 euros. El entramado valía de menores de edad para sacar del recinto aeroportuario las maletas que habían sido facturadas con anterioridad, tras lo cual un miembro adulto de la familia acudía a denunciar la supuesta pérdida ante la aerolínea con el fin de percibir la correspondiente indemnización.
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El origen de la investigación se remonta al pasado mes de mayo, momento en el que una compañía aérea detectó un volumen anómalo y sospechoso de reclamaciones. En concreto, la aerolínea afectada había contabilizado hasta 71 solicitudes de compensación económica por la extravío de equipajes. Cada una de estas peticiones conllevaba indemnizaciones fijadas entre los 1.500 y los 1.800 euros, lo que generó un perjuicio económico acumulado superior a los 90.000 euros para la entidad transportista.
Investigación del modus operandi y uso de menores
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A raíz de la alerta emitida por la compañía, los agentes de la Guardia Civil iniciaron las comprobaciones correspondientes y constataron la existencia de elementos comunes en un elevado número de expedientes. Los investigadores comprobaron que en diferentes solicitudes de indemnización figuraban de manera reiterada los mismos números de teléfono de contacto y las mismas direcciones de correo electrónico, lo que permitió establecer un patrón de actuación sistematizado.
A partir de la identificación de estos indicios, las pesquisas policiales permitieron determinar con precisión el modus operandi empleado por el grupo investigado. Los integrantes de la red adquirían billetes para efectuar trayectos en vuelos nacionales de bajo coste y procedían a la facturación regular de los equipajes. Una vez que los vuelos aterrizaban en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas y las maletas llegaban a las instalaciones, estas eran retiradas del recinto por menores de edad pertenecientes al entorno familiar.
Cobro de indemnizaciones tras las denuncias de los adultos
De forma paralela a la recogida del equipaje por parte de los menores, un miembro adulto de la familia se dirigía al mostrador de la compañía aérea correspondiente para comunicar formalmente que la maleta facturada no había aparecido en la cinta. En ese mismo instante, el adulto formalizaba una reclamación por la supuesta pérdida del bulto.
Tras la recepción de la denuncia, las aerolíneas llevaban a cabo las verificaciones pertinentes para tratar de ubicar el equipaje. Al no conseguir localizar las maletas —ya que habían sido sacadas previamente del aeropuerto por los menores de edad—, las compañías procedían a efectuar el abono de las compensaciones económicas previstas en sus normativas para los casos de pérdida definitiva de equipaje. La operación de la Guardia Civil se mantiene con 22 personas investigadas por su presunta implicación en estos hechos.






